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domingo, 26 de diciembre de 2010

Ser voceros del poder, el peor riesgo del periodismo

Por Miguel Wiñazki

Anya Stiglitz es la directora de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Columbia. Su especialidad es el estudio de las relaciones entre los medios, el poder de la ideología y el ejercicio de la política. Por su rigor y creatividad, es reconocida universalmente. Enfoca sus análisis en el comportamiento del periodismo económico.

Allí encuentra claves que explican ciertos pecados graves o capitales. Lo peor es la conversión de periodistas en “embajadores de sus fuentes”. Y lo que es peor, podría decirse, infiriendo una conclusión de los dichos de Anya Stiglitz, es la conversión de periodistas en embajadores de los gobiernos que los “capturan” emocionalmente o, en algunos casos, económicamente.

Acaba de realizar un trabajo (“La prensa en los Estados Unidos y la crisis financiera”) de inmenso rigor académico, vinculado a la crisis de los medios en general y muy en particular al rol que tienen los periodistas de economía precisamente cuando las crisis económicas se perfilan y estallan.

¿Por qué no hubo periodistas en los Estados Unidos que hayan podido prever la crisis financiera?

Muchos afirman que el trabajo de un periodista de economía no es predecir.

¿Pero no detecta usted deficiencias en el trabajo profesional que impidieron ver lo que estaba ocurriendo?

Hay muchos factores que complican la tarea de los periodistas de economía. Uno, reside en el hecho de que trabajan con los protagonistas mismos del mercado, tienden -los periodistas- a creer muchas veces que el mercado es fantástico, sufren lo que podríamos denominar en inglés de “Cognitive capture”, una suerte de lavado de cerebro. Tienden a trabajar tácitamente en acuerdo con sus fuentes. Suelen estar demasiado cerca de las historias sobre las que escriben y, por esa misma razón, pierden la perspectiva para contar la historia que deben contar.

¿Cuál es entonces el pecado capital de los periodistas?

No deben convertirse en “embajadores” de los protagonistas de sus historias. No son voceros. Para superar esos problemas, hay que insistir en la capacitación. En el caso de los periodistas de economía, muchos, al menos en los Estados Unidos, no saben de economía, no comprenden bien aquello sobre lo que están escribiendo.

¿No cree que a veces simplemente los periodistas de economía tienen miedo de decir la verdad ?

Es que son situaciones difíciles. Lo que escribe o dice un periodista de economía influye en la economía. Genera confianza o desconfianza en la economía.

¿Cómo observa el panorama económico de la prensa en sí misma en los Estados Unidos?

Atravesamos un período durísimo, como todo el mundo sabe. Quebraron periódicos importantísimos; en 2008, se perdieron 13.000 puestos de trabajo, y 15.000 más en 2009; la circulación declinó y llegó a ser del 10,6% menos, en un período de seis meses en 2009 comparado con el mismo semestre de 2008. Pero ahora hay una lenta recuperación de la circulación y de los anunciantes, yo diría que la situación es estable. Y por supuesto que lo ocurre en otros países no es lo que ocurre en todos los países. En la India, para citar un sólo ejemplo, los diarios impresos viven un muy buen momento.

¿Qué consideraciones puede hacer del periodismo en la Argentina?

He notado que aquí los periodistas están muy bien preparados. Es muy notable. Tienen un nivel superior al promedio de muchos otros países.
Anya Stiglitz conoció a su marido, el premio Nóbel Joseph Stiglitz, haciéndole una entrevista. Aquel diálogo profesional se convirtió en un compromiso vital. Comparten la pasión por la economía, y el interés por la Argentina y su destino.

Fuente: Diario Clarín. Ver original aquí

sábado, 11 de septiembre de 2010

Dra. Adriana Guzmán: “El periodismo es una vocación por la que siempre hay que pagar un costo”


Decana de la U. de La Sabana considera importante la doble titulación

(Piura).- En algunos países de Latinoamérica, el ejercicio del periodismo es sinónimo de arriesgar la vida. A eso hay que añadirle que aún dicha profesión, en algunas empresas, no es bien remunerada. En ese contexto, ¿cómo enseñar Periodismo a los universitarios de hoy? Esta fue una de las cuestiones que abordó la decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana (Colombia), Dra. Adriana Guzmán, durante su visita a la Universidad de Piura.

En opinión de la Dra. Guzmán no se tiene una "fórmula mágica" para enseñar el Periodismo, pero se busca que los alumnos tengan programas que abarquen sus expectativas, que vean dentro del periodismo otras salidas profesionales. "Para las empresas es importante la doble titulación porque, independientemente donde se ejerza la profesión, el ser periodista le habilita para trabajar no solo en medios, pues el espectro del trabajo de esta profesión es grande", refirió.

Asimismo, la docente consideró importante otro punto: la vocación. "Como muchas profesiones, el Periodismo es una vocación y por ella siempre hay que pagar un costo, que no será la vida misma, pero hay que estar propensos a la defensa de la libertad de prensa, del derecho a la información, informar y actuar con la verdad sabiendo que estoy cumpliendo con un acto de responsabilidad y un compromiso con una sociedad".

Periodismo especializado

Con respecto a la especialización del Periodismo, para la Dra. Guzmán el periodismo económico es una de las vertientes que ha recobrado fuerza debido al crecimiento de países como Chile, México, Colombia, Brasil o Perú.

Para la experta colombiana, el renacer del periodismo económico, en su país - y en muchos otros - surgió hacia mediados de los años 90 cuando se puso en marcha la apertura económica: "se puso en evidencia formar profesionales que estuvieran capacitados, no solo para informar sobre los indicadores macro y micro económicos, sino que fueran intérpretes de la información especializada y explicar con un lenguaje claro lo que estaba sucediendo".

La experta de La Sabana añade que en este contexto surgieron propuestas interesantes que se mantienen; además, con el tiempo, los periodistas se han ido cualificando y han entendido que no se trata de hacer el periodismo económico con lenguaje confuso y con cifras difíciles, si no de la forma más didáctica que permitan tomar decisiones a partir de la información que se publica".

El comunicador que necesita Latinoamérica

Con respecto al nivel del comunicador que necesita Latinoamérica, la Dra. Adriana Guzmán afirmó que basada en su experiencia y en la formación de futuros comunicadores, "siempre he sostenido es que antes que un buen profesional, el profesional de la comunicación debe ser capaz de comunicar con la verdad, que tenga las competencias para desarrollar diversas temáticas en los escenarios que se desenvuelve".

En ese sentido, Guzmán añadió que "necesitamos buenos seres humanos pues, en la medida en que entendamos el compromiso social, nos hacemos mejores profesionales; entender que nuestro ejercicio profesional va a redundar en el bienestar de un país, en la toma de decisiones de los ciudadanos, creo que son un poco la fórmula para concretar un comunicador que necesita América Latina. Pensemos que nuestro compromiso en la calidad de comunicadores es más grande que las cifras de lecturabilidad de los medios".

Fuente: Universidad de Piura, Centro de Noticias. Ver original aquí

viernes, 23 de abril de 2010

El periodismo escrito no se acabará: Mónica González

La periodista chilena Mónica González, célebre por su trabajo durante la dictadura, de paso por Bogotá, recibirá en Australia el Premio Guillermo Cano a la libertad de prensa.


Foto: Archivo Particular

Para Mónica González la economía es el tema peor cubierto en los medios de comunicación.

Mónica González ha sufrido como pocos las consecuencias de ejercer un periodismo valiente. En 1973 el golpe militar de Augusto Pinochet en su Chile natal la obligó a dejar la revista Ahora y el diario El Siglo para emprender un exilio de cinco años en el que perdió un hijo “que no tiene tumba” y fue fichada como subversiva por la Central Nacional de Inteligencia (CNI). A su regreso de París, en un nuevo esfuerzo por contar lo que ocurría en aquellos años de represión, ingresó a las revistas Cauce y Análisis para hacer reportajes que terminaron por llevarla en dos oportunidades a una cárcel de varones y la hicieron víctima de un atentado.

Es una obstinada por narrar en sus historias, más allá del hecho noticioso cotidiano, los fenómenos que se esconden detrás de aquél, las formas de relación del poder y la importancia que este entramado tiene para la sociedad. Ahora lo hace como directora del Centro de Investigación e Información Periodística (Ciper), un novedoso medio financiado con aportes del grupo local Copesa y organizaciones internacionales como Open Society. En esa oficina estaba la semana pasada cuando fue notificada de que tendrá que viajar a Australia para recibir el 3 de mayo el Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano 2010. Y en esa oficina le sacó también un tiempo a la reflexión telefónica con El Espectador acerca de sus vivencias y su visión del periodismo.

¿Cómo anda la salud del periodismo en América Latina?

Como Chile, terremoteada. Tenemos periodistas maravillosos con talento, con convicciones democráticas, con dignidad, deseosos de informar y una cantidad de obstáculos de distinta índole, origen y sello ideológico que nos matan, acosan, rebajan sueldos o nos hacen trabajar horas extras sin sueldo y nos vuelven esclavos.

¿Cómo enfrentar esa tensión entre medios y poder?

Recuperando la dignidad. Los periodistas no somos testaferros, no somos empleados del poder, somos profesionales. A veces se olvida eso. Necesitamos competir en el golpe noticioso, pero también organizaciones fuertes con periodistas activos, que dediquen parte de su tiempo a exigir leyes que nos protejan, que nos den garantías, que protejan el derecho a disentir y que sancionen a los periodistas que son pagados por el poder para mentir y engañar a la opinión pública.

¿Está muy extendida esa práctica?

Sobre todo en el periodismo económico. Y como el mundo de hoy es económico, los periodistas si queremos sobrevivir como profesión digna, tenemos que ponernos a estudiar. Sin las nociones mínimas de economía no entendemos cómo funciona el país, cómo se maneja el poder. Es un desafío que va a la par de la democracia y del deseo jamás sofocado de que tengamos más igualdad, justicia y libertad.

¿Cuál es el tema peor cubierto por la prensa en la región?

La economía, por falta de conocimiento y porque es donde la publicidad y la acción de los grandes grupos actúa casi sin contrapeso. Hay empresas corporativas donde los mejores periodistas ganan grandes sueldos para escribir crónicas destinadas a diarios, TV y radio contando las maravillas que hacen esos grupos económicos y jamás sale la cara oscura. En corrupción también tenemos un debe. Hay una sanción moral para la mano que recibe la coima, pero qué pasa con la que la da, la de ministros, jueces, alcaldes. Nunca se sabe.

Lo mejor de ser periodista.

Conocer lo mejor y lo peor de un ser humano, entender que hasta el criminal más grande tiene una porción de verdad, que no hay hijo de campesino un obrero que nazca para ser asesino, sino una máquina de muerte que los convierte en asesinos.

Su mejor historia.

Varias. Un desertor de los servicios de represión se me entregó a mí porque ya no soportaba el olor a muerto y me dio elementos para entender la máquina de muerte. Ese reportaje significó el degollamiento de tres compañeros míos. Quedé viva, ellos murieron y Chile supo cómo era que se lanzaban al mar los cuerpos de aquellos a quienes el régimen de Pinochet negaba haber detenido. Mentían, como siempre mintieron, como los falsos positivos en Colombia. Ese reportaje me dejó marcada.

¿Tiene futuro la prensa escrita?

La revolución tecnológica es una crisis del modelo de negocios de los medios de comunicación. El periodismo escrito no se va a acabar nunca. En América Latina la mayoría no vive en condiciones económicas, sociales ni con la tranquilidad para tener un computador. A esas personas nos debemos. Pero también las personas más pudientes necesitan reflexión. No es la vorágine de la noticia de último momento la que te mantiene informado, es el transfondo de la noticia, su origen, la negociación de poder que hay implícita, sobre todo en los países donde el crimen organizado carcome las instituciones.

El periodismo con contexto.

A los narcos se les conocen sus riquezas, mujeres, juergas, autos, casas. ¿Eso es lo que importa para las personas que fueron desalojadas de sus tierras para que se las expropien las transnacionales? ¿O importa saber cómo es que las mafias compran el poder político, judicial, legislativo, para consumar el despojo de tierras y conseguir el poder total? Si el crimen organizado se apodera de nuestras instituciones no hay vida posible para nadie, porque la democracia va a ser simplemente una ficción.

¿En dónde está el secreto del éxito del CIPER?

Hay un consorcio periodístico importante, Copesa, que decidió hacer una inversión en buen periodismo, dejándonos libertad de hacerlos. Nuestro único deber es no tener anteojeras ideológicas, tomar los temas candentes de la sociedad, es rigor, no equivocarnos. Todos sabemos que si nos equivocamos estamos colocando fecha de vencimiento a Ciper. Por eso reporteamos horas y horas. Financiados por Open, para que le hagamos un periodismo que sirva a ciudadanos. Copesa encontró también que es una inversión, rentabilidad social la tiene.

¿Cuál ha sido el momento más feliz de su vida?

Tres. El nacimiento de mis dos hijas y el 5 de octubre de 1988, día en que Pinochet fue derrotado en su plebiscito.

¿Cómo define a Augusto Pinochet?

Como el daño más grande que le ocurrió el siglo pasado a Chile. Un daño que no se mide en muertos, desaparecidos, torturados sino en que prácticamente la mitad de un país vivió con la muerte metida en su cama, con el exilio que obligó a una diáspora de chilenos que hasta hoy sufrimos. Separaciones de familias, por haber convertido a un país de gente orgullosa y digna en hombres miedosos, estropajos, muertos en vida por haber entregado el número de teléfono, el nombre de un compañero, asesinado. El daño que le provocó a este país no aparece en ninguna estadística, en ningún libro, lo vivimos a diario en cada calle, en cada hogar.

¿Para usted qué es la democracia?

Es un jardín en construcción, que requiere cuidado permanente. Es la única plaza pública que permite rastrear a los asesinos, a los ladrones, a los estafadores y a la vez produce las flores más bellas y el pasto verde por donde deben jugar los niños y hacer el amor la gente que tiene derecho al placer.

¿Y la censura?

La muerte.

La historia que le falta por escribir

De cómo chile recuperara su derecho al placer.

Fuente:El espectador.com. Ver original aquí

viernes, 12 de marzo de 2010

El poder del periodista económico reside en "las fuentes directas"

XI CONGRESO DE PERIODISMO DIGITAL

Mark Mulligan y Rubén Lapetra han participado en la mesa económica del Congreso

HUESCA.- La tertulia sobre 'el poder de los económicos' ha reunido esta mañana a los periodistas Mark Mulligan, corresponsal en Madrid del Financial Times, y Rubén Lapetra, redactor jefe de Cotizalia, bajo la moderación del periodista Pepe Cervera. Estos profesionales han debatido sobre el poder que tienen los medios económicos hoy en día, resaltando como principal valor las "fuentes de primera mano".

Mulligan ha explicado que "únicamente se trata de reflejar de forma veraz la realidad, sea ésta buena o mala para la economía". Aunque también ha reconocido que "es cierto que tenemos el poder de hacer subir o bajar las acciones de una empresa según sea la información publicada en prensa". Lapetra, en este sentido, ha recordado la facilidad con la que se puede manejar el mercado y la comodidad que ofrecen las nuevas tecnologías, en especial para la manipulación de las empresas "que siempre han sido maestros de la propaganda y saben promocionarse muy bien, ahora encuentran más canales para generar información", según Mulligan.

Ambos periodistas se han puesto de acuerdo en que el uso de las nuevas tecnologías permite mayor transparencia ya que ofrecen un amplio abanico de posibilidades informativas. Asimismo, ha explicado Lapetra que "años atrás la información estaba más restringida" y que ahora "con la red se ha producido un proceso de democratización económica".

Para finalizar, el profesional de Cotizalia ha subrayado que la clave del poder del periodismo económico reside "en lograr hablar con la gente que de verdad tiene la información, con las fuentes directas".

Fuente: Diario del Alto Aragón. Ver original aquí

martes, 23 de febrero de 2010

El trust, exitoso enemigo del secreto bancario


Myret Zaki

El mercado de la evasión fiscal, estimado en 13,7 billones de dólares, está en el epicentro de una guerra comercial despiadada. Frente a sus competidores anglosajones, Suiza obtendría ventajas de sacar a la luz el fondo económico del debate, sugiere Myret Zaki.
¿A quién beneficia el crimen? Esta es la cuestión que plantea la periodista económica en su nuevo libro ‘Le secret bancaire est mort, vive l’évasion fiscale’.


Entrevista.


Anteriormente Zaki, renombrada periodista económica en Suiza, ya había analizado el desastre del banco UBS en los Estados Unidos.

¿Y cuál es su respuesta? Los principales beneficiarios son las jurisdicciones anglosajonas, en las que prosperan los ‘trusts’. Estas estructuras financieras opacas son, según sus propias palabras, los “instrumentos reyes” de la evasión fiscal. Por ‘trust’ se entiende una unión de sociedades o empresas cuyo objeto es dominar el mercado para imponer precios y condiciones de venta.

El mercado de la evasión fiscal fue estimado por la ONG Tax Justice Network en 11,5 billones de dólares en 2005. Según Myret Zaki, hoy representa alrededor de 13,7 billones. O sea, algo menos que el PIB de los Estados Unidos.

En relación a tal suma de dinero, la actividad de la plaza financiera suiza es marginal. En 2008, gestionaba unos 2,2 billones de fondos privados extranjeros, de los cuales aproximadamente la mitad no declarados.

Según la influyente periodista, a los argumentos morales esgrimidos por los países vecinos en el debate en torno al secreto bancario, Suiza debería oponer una cierta resistencia. Berna debería igualmente reivindicar la igualdad de trato y no ceder, ni mucho ni demasiado rápido, a las fuertes presiones internacionales.

swissinfo.ch: Usted propone una lectura de los hechos recientes bajo el prisma de una “guerra económica”.

Myret Zaki: Tome el ejemplo de los Estados Unidos: la administración Obama y demócratas como el senador Levin han constatado que existen abusos notables en las Islas Caimán y otras islas del Caribe. A pesar de ello han elegido concentrarse exclusivamente en atacar a Suiza. Ningún banco americano ha sido acosado como lo fue el UBS, pues quisieron dar un ejemplo con su caso.

Cuando los americanos actúan, lo hacen únicamente en relación a las industrias financieras de otros países y nunca se enfrentan a, pongamos por caso, los banqueros de Florida, que acumulan grandes fondos, en particular mexicanos. El UBS no gestionaba más que el 1% de la evasión fiscal americana. ¿Y qué se hizo respecto al 99% restante? Nada.

swissinfo.ch: ¿Y cuál es el papel de Londres?

M.Z.: Desde siempre, las plazas financieras de Londres y Suiza han sido rivales, pero era una especie de ‘guerra honesta’ en la que cada uno intentaba competir con el otro en buena ley. Ambos países actuaban en un mismo mercado, el de la gestión de fortunas extranjeras, y tenían métodos de trabajo diferentes.

Pero ahora, los británicos han trabajado mucho en el seno de la Unión Europea (UE) y la OCDE para que Suiza armonice su fiscalidad y deje de representar una competencia temible para Londres. Por su parte, han protegido celosamente el mercado de los eurobonos. Aparte, han tenido buen cuidado de mantener la competitividad de las islas anglo-normandas como sede de ‘trusts’ y fundaciones, que permiten prácticas opacas para estas estructuras.
Por ejemplo, la Isla de Jersey nunca ha intercambiado informaciones acerca de un ‘trust’.

swissinfo.ch: ¿Puede decirse entonces que el actual ataque al secreto bancario suizo es fruto de una estrategia concertada por parte de los países anglosajones?

M.Z.: Digamos más bien que el fin del secreto bancario suizo ha sido provocado y acelerado de manera brutal por razones principalmente económicas y comerciales. Se ha dado una conjunción entre los intereses de las principales plazas financieras de Suiza –como pueden ser el Reino Unido y sus jurisdicciones anexas, aparte de Estados Unidos y el Caribe– y los intereses de los países europeos en recuperar los fondos depositados en estas plazas financieras.

swissinfo.ch: El G20, la OCDE o incluso la UE han utilizado argumentos morales para atacar a Suiza. ¿Por qué se callan ante los ‘trusts’?

M.Z.: La única explicación es que la OCDE elabora ella misma las listas grises y negras, decide sola quiénes son los buenos y los malos alumnos y determina quienes son transparentes o no. Y este organismo está mayormente controlado por los británicos y los americanos. Sus decisiones se toman en función del peso político de sus miembros y las grandes plazas financieras son igualmente Estados fuertes, que pueden hacer mucho para protegerse.

swissinfo.ch: De su libro se desprende la impresión de que Suiza es víctima de un tratamiento injusto. ¿Pero tiene los medios para defender su posición?

M.Z.: Ciertamente, le es muy difícil defender sus intereses. Pero Suiza a cedido demasiado rápido en el caso UBS y ha reaccionado de una forma demasiado sumisa ante la OCDE. Las convenciones que ha renegociado van todas en la dirección que conviene a los intereses de la OCDE, mientras que las prácticas de la evasión fiscal son hoy marginales a escala mundial.


swissinfo.ch: Usted escribe también que Suiza ha sido una “presa fácil”. ¿Cuáles fueron los principales errores de la plaza financiera helvética?

M.Z.: El error fue, posiblemente, pensar durante demasiado tiempo que el secreto bancario podía durar mucho más en el contexto actual. Hoy en día, la confidencialidad vale oro. Ya no es posible, en la práctica, obtenerla sin pagar un precio extremadamente alto. Y lo cierto es que el secreto bancario no es más que una ley territorial, y por ello muy vulnerable. Con ataques en la prensa internacional resultó fácil causar daños muy serios.

swissinfo.ch: Los debates sobre el intercambio automático de informaciones bancarias hacen furor. ¿Qué actitud debería adoptar Suiza en este tema?

M.Z.: Lo que hubiera debido hacer es pedir un acceso a los servicios financieros de la Unión Europea a cambio únicamente del intercambio de informaciones a pedido. Y sin embargo, Suiza está a punto de acordar el intercambio automático de informaciones, lo que es un precio demasiado elevado para tener acceso al mercado europeo de servicios financieros.

Carole Wälti, swissinfo.ch
(Traducción: Rodrigo Carrizo Couto)

Fuente:Swissinfo.ch Ver original aquí