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domingo, 20 de noviembre de 2016

Reinsertarse en el mercado laboral

Por Héctor Farina Ojeda (*)

Como en las peores pesadillas del bolsillo, la victoria de Donald Trump desató una serie de miedos, especulaciones y angustia sobre lo que puede ocurrir en el ámbito económico. Al temor de que reniegue de acuerdos y cumpla con muchas de sus amenazas, sobre todo las que afectan a los migrantes, sus empleos, ingresos y remesas, se sumaron las dudas sobre la real capacidad de reacción que se tiene para enfrentar las contingencias. Y en este sentido, una de las interrogantes es qué se podría hacer para recibir a los paisanos si llegaran a ser repatriados.  

La cuestión apunta a saber si la economía tiene las condiciones para enfrentar un regreso masivo de los que tuvieron que irse a trabajar del otro lado. Precisamente, hace algunos días los representantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Secretaría de Gobernación anunciaron que apoyarán a los repatriados por el gobierno estadounidense, para que puedan reinsertarse en el mercado laboral. El objetivo es que los repatriados se vinculen al sector empresarial y puedan obtener empleo en sus lugares de origen. 

La propuesta, desde luego, resulta interesante pero suena a contingencia. Si consideramos que uno de los principales problemas de la economía mexicana es la generación de empleos -ya que han sido insuficientes para atender la demanda en los últimos años-, así como que los salarios son los más bajos de Latinoamérica, entonces tenemos un escenario poco propicio para una repatriación laboral exitosa. Y más aún: el pronóstico de crecimiento ya era bastante moderado antes de la victoria de Trump, por lo que ahora se teme un recorte en las expectativas, lo cual implica directamente menos empleos, justo en el momento en el que se incrementaría la demanda si se dan las repatriaciones. 

Desde hace años el mercado laboral formal no ha generado los suficientes empleos para atender la demanda de los 1.2 millones de jóvenes al año que buscan una oportunidad. Y como prueba de ello, la informalidad representa el 60 por ciento de la economía y se ha convertido en el refugio de millones de personas que aceptan trabajar sin seguro, sin prestaciones y sin certezas de futuro. Estamos en un escenario complicado, con oportunidades insuficientes y mal pagadas, en un contexto de pobreza y mucha necesidad. 

No tengo dudas de que se puede apoyar la reinserción laboral. Pero detrás de la contingencia hay problemas de fondo que requieren soluciones urgentes: generar más empleos y mejorar la calidad de las contrataciones y los ingresos. Y para lograr esto, necesitamos hacer crecer la economía y darle a los ciudadanos la oportunidad de emprender, innovar y acceder a puestos bien remunerados. No se trata de considerar a las personas como mano de obra por explotar, sino como una gran oportunidad de reinventar la economía desde dentro, con sus ideas, propuestas e innovaciones. 

Antes que planes de contingencia, tenemos que reinventar el mercado laboral. Y eso sólo será posible si primero invertimos en la capacidad de la gente. 

(*) Periodista y profesor universitario

Doctor en Ciencias Sociales

Publicado en la edición impresa de El Sol de Puebla., México. 

lunes, 8 de agosto de 2016

¿Satisfechos y felices ?

Por Héctor Farina Ojeda 

Un curioso estudio dio cuenta de que México es el segundo país con los trabajadores más satisfechos del mundo. De acuerdo con el Barómetro Edenred-Ipsos, que mide la satisfacción de los trabajadores, el 81 por ciento, es decir 8 de cada 10 mexicanos, tiene una actitud positiva con respecto a su trabajo, en tanto los más satisfechos son los indios, con 88 por ciento, y los más inconformes son los japoneses, con 44 por ciento. Todo esto, a partir de una encuesta en la que se evaluó el bienestar de los trabajadores, considerando factores relacionados con el empleo. No es la primera vez que aparecen resultados similares, aunque también hay que considerar otros informes que dan cuenta de lo contrario: una enorme insatisfacción con la situación laboral. 

Pero, en un escenario de contradicciones, no debe sorprender que la noticia de que México es el segundo país más feliz del mundo haya aparecido en sentido contrario a informaciones mediáticas que dan cuenta de los problemas sociales, económicos y de toda índole. Y tampoco debería sorprendernos que la felicidad y la satisfacción laboral se den al mismo tiempo que cae la confianza en la economía. Es decir, no creen que la situación económica en el siguiente año mejore pero hay satisfacción con el empleo y, sobre todo, hay felicidad. Como si se tuvieran las condiciones ideales para estar conformes, como si la economía y la calidad de vida fueran las que necesitamos. 

Obviamente, la situación dista mucho de un mundo feliz. Más allá de las contradicciones que presentan los resultados -combinados como una provocación-, nos encontramos frente a problemas recurrentes que no se han podido resolver en beneficio de la gente. Tanto el crecimiento mediocre del PIB como la insuficiente generación de empleos, los salarios bajos, la desigualdad, la exclusión y la endémica pobreza no son motivos para la felicidad ni la satisfacción. Ni mucho menos para caer en una de las peores formas de claudicación: el conformismo. 

No puede haber conformismo cuando se tienen los salarios más bajos de América Latina, con una informalidad del 60 por ciento y con una generación de empleo que sólo alcanza para atender la mitad de la demanda anual. Lograr un trabajador satisfecho no puede ser el resultado del país en el que más horas trabajan, producen menos, ganan menos y encima son los que padecen más estrés. Definitivamente algo estamos haciendo mal o algo estamos dejando de hacer para que no podamos combatir con éxito las precariedades del mercado laboral. 

Un riesgo grande es confundir una felicidad aparente o una satisfacción aparente con el conformismo, con la resignación ante una crisis permanente, como una forma de encontrar “alegría” en lo poco que se logra, en el entendido de que no se puede cambiar mucho y que siempre será mejor lo “menos peor”. 

En tiempos en los que necesitamos emprender, innovar y reinventar la economía, conformarnos con lo que hay, e incluso jactarnos de la felicidad, puede ser una tragedia. Es tiempo de cambios, no de conformismo. 

   




lunes, 21 de diciembre de 2015

La desigualdad más allá del ingreso

Por Héctor Farina Ojeda 

La profunda desigualdad en México es uno de los problemas más graves a la hora de pensar en la construcción de un futuro económico. Pero no se trata sólo de una desigualdad de ingresos, con datos que periódicamente presentan los estudios realizados por diferentes organismos, sino de una sociedad desigual en donde los privilegios y las exclusiones han trascendido a esferas de la vida que no deberían verse afectadas por un mayor o menor ingreso monetario. Desde la oportunidad de recibir una buena educación o una buena salud, hasta los empleos y los salarios están marcados por una matriz de desigualdad que cierra puertas y abre abismos entre ricos y pobres.

Hace unos días, un estudio denominado “Desigualdad Extrema en México: Concentración del Poder Económico y Político”, presentado por Oxfam México, dio cuenta de que el país se encuentra dentro del 25 por ciento de los países que tienen la mayor desigualdad en el mundo. Menos del 1 por ciento de la población mexicana concentra el 43 por ciento de la riqueza, en tanto el 10 por ciento de los trabajadores mejores pagados gana 30 veces más que el 10 por ciento que menos percibe. Y como muestra del abismo que divide a un país: la riqueza de 4 multimillonarios equivale al 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en tanto hay 61 millones de personas que viven en la pobreza. 

Más allá de los números y de la cuestión del ingreso, la desigualdad se agudiza en cuanto a oportunidades laborales, acceso a la educación, salud y calidad de vida. De la desigualdad de ingresos que condena a gran parte de la población en una economía de mercado se ha trascendido a las marcadas diferencias sociales en lo que el filósofo Michael Sandel denomina “una sociedad de mercado”, en donde hay cosas que el dinero compra y que no debería comprar. De la diferencia de ingresos salen desigualdades en cuanto a la aplicación de la ley, al derecho a la salud o simplemente a la necesidad de gozar de un buen entretenimiento. En sociedades desiguales en las que todo se vende y se compra, ir al hospital, a una buena función de teatro o exigir el derecho laboral pueden ser una utopía para quienes no pueden pagar.

Además de vivir en condiciones desiguales, la imposición de reglas de juego que propician más desigualdad es un serio riesgo para el futuro económico: mientras las oportunidades de acceso a un buen empleo o a una buena educación se basen en un sistema de privilegios que premia a los que pueden pagar, corromper o ser apadrinados a cambio de “favores”, difícilmente se podría aspirar a una sociedad menos desigual. El futuro económico no puede construirse sobre la base de la exclusión, la marginación y el ensanchamiento escandaloso de la brecha entre las condiciones de vida de unos pocos ricos y millones de personas que sobreviven en la pobreza.

¿Qué futuro económico nos espera si seguimos inflando la desigualdad en la sociedad? Seguramente, ninguno bueno. O simplemente ninguno. Si queremos un buen futuro, en lugar de excluir, hay que darle oportunidades a la gente.

Publicado en Milenio Jalisco, en el espacio “Economía empática” de la sección Negocios. Ver original aquí:

lunes, 4 de mayo de 2015

Inseguridad y amenazas a la economía

Por Héctor Farina Ojeda 

Hay mucho por mejorar en la economía mexicana. En medio de una recuperación que ya parece interminable y de una menor expectativa de crecimiento para este año, la sensación de que estamos ante una escena conocida es poderosa. Desaceleración, falta de dinamismo propio y la necesidad de empleos de calidad: como una evocación del eterno retorno, vuelven una y otra vez a los informativos para pintar problemas conocidos, urgencias postergadas y crucigramas no resueltos. Estamos ante una economía que necesita emerger con aires revolucionarios pero que sigue limitada por lastres y amenazas, como la corrupción y la inseguridad, tal como periódicamente lo podemos leer en algún estudio o informe.

En este contexto, el problema de la inseguridad ha llegado a extremos de gravedad, como lo ocurrido en Jalisco hace unos días. No sólo estamos ante una amenaza a la seguridad de las personas, sino hacia las actividades económicas de la gente: las productivas, comerciales, los servicios, etc. La violencia y el miedo limitan el trabajo normal, afectan las rutinas laborales y ahuyentan inversiones y posibilidades de empleo. En un contexto de inseguridad, es menos probable el emprendimiento y hay mucha cautela a la hora de invertir, de planificar y de construir proyectos a mediano y largo plazo.

En este sentido, el estudio titulado “Una aproximación a los costos de la violencia en México”, realizado en 2014 por el Instituto para la Seguridad y Democracia (INSYDE), presenta como una de sus conclusiones que en México los ciudadanos y las comunidades tuvieron que cambiar sus hábitos cotidianos y su actividad de desarrollo con miras a evitar ser víctimas del delito, lo que ha ha restringido sus libertades individuales, sociales y económicas. El estudio señala que la inseguridad tiene consecuencias significativas para la sociedad, con elevados costos en cuanto a la generación de riqueza, el gasto público, el desarrollo económico y las actividades laborales y educativas.

Esto es un solo un punto de referencia para pensar en todas las afectaciones que puede traer la inseguridad en el campo económico: desde la merma en las inversiones y el desincentivo para emprender, hasta la disminución del turismo, lo cual sería un golpe tremendo para Jalisco y para México, pues se trata no sólo de una las principales fuentes de ingreso sino que, posiblemente, sea la forma más justa de repartir la riqueza. Y no hay que pensar sólo en los grandes números sino en la necesidad cotidiana de la gente, en los empleos que se requieren y en las oportunidades que se pierden por culpa del miedo y la incertidumbre. 

La violencia y la inseguridad no sólo son amenazas para la gente sino para su forma de vida, para sus actividades, necesidades y expectativas. Si queremos construir economías más justas, debemos construir sociedades más seguras. Resolver el problema de la inseguridad es una urgencia, pues sus costos en la sociedad podrían ser impagables. 


viernes, 27 de febrero de 2015

Precariedad laboral en tiempos difíciles

Por Héctor Farina Ojeda 

El empleo es uno de los grandes problemas de la economía mexicana. No se han generado suficientes puestos de trabajo en los últimos años, en tanto ha habido un incremento de la informalidad laboral y, sobre todo, de la precariedad. En una sociedad que necesita imperiosamente empleos de calidad para mejorar los ingresos de su gente, cada vez hay más empleos precarios, informales, sin prestaciones, con salarios bajos y con una notable inestabilidad que hace que sea muy difícil encontrar trabajos que aguanten el mediano y largo plazo. 

No es un problema exclusivo de México sino que es un fenómeno de proporciones mundiales: como diría el sociólogo alemán Ulrich Beck, nos encontramos ante una precarización del trabajo que hace que cada vez haya más fugacidad en las contrataciones, con beneficios menos consistentes para los trabajadores. Pero en el caso mexicano esto es más grave porque se trata de una economía que tiene a cerca de la mitad de su población en situación de pobreza y que no ha logrado un crecimiento importante en las últimas tres décadas. De ahí que la precariedad del empleo sea un agravante en tiempos de urgencia por conseguir trabajo. 

Si bien los datos indican una disminución de la informalidad laboral en 2014 -con 400 mil informales menos-, lo cierto es que la cifra de 28,9 millones de trabajadores informales es 2.5 veces superior a la de los formales, de acuerdo a los datos del Inegi. Esto nos habla de que ante la ausencia de oportunidades formales de empleo, se opta por el mercado informal, con todas las precariedades y carencias que esto implica. Si cada año se requieren 1.2 millones de puestos nuevos y sólo se genera la mitad, es normal que la gente busque cualquier forma de ingreso para atender sus necesidades.   

La precariedad laboral no solo es un problema de quien busca trabajo, sino de toda la economía en su conjunto. Un trabajador mal pagado, sin seguro y sin estabilidad, es alguien que no sólo no puede atender sus necesidades básicas y seguramente seguirá en la pobreza, sino que no incentiva el consumo y genera debilidad del mercado interno. Millones de empleados precarios viven con enormes limitaciones y no pueden darse el lujo de ahorrar ni, mucho menos, de invertir en un nuevo emprendimiento. Todo esto hace que la economía mexicana sea vea afectada en su crecimiento, ese mismo crecimiento que tanto se invoca como una panacea para la generación de empleos y riqueza. 


Mejorar las condiciones de trabajo y hacer que las oportunidades laborales sean de mayor calidad representan un problema complejo que debe ser atendido desde todos los sectores involucrados. Hay que facilitar la formalización de los empleos y disminuir la burocracia -que termina siendo un incentivo para la corrupción-, así como se debe incrementar la competitividad y la productividad de los trabajadores mediante una formación más sólida que vaya conforme a los requerimientos de la economía. Dar mejores condiciones de empleo no es una pérdida para los empresarios ni el gobierno, sino que al contrario: podría ayudar a proteger toda la economía. 

La generación pendiente

Por Héctor Farina Ojeda (*)
@hfarinaojeda

Los resultados de la economía paraguaya en los últimos años dan cuenta de que la falta de una visión a mediano y largo plazo sigue condicionando el desarrollo. Por momentos, la bonanza de los elevados precios para la producción agrícola, el auge de las exportaciones de carne y el empuje de una buena coyuntura en la región hicieron que la economía tenga un crecimiento importante, en algunos casos hasta con cifras inéditas que nos ubicaron en los primeros lugares a nivel mundial. Pero fueron y son momentos de una economía que sigue apostando sus fichas a pocos sectores y que depende en gran medida de factores que no puede controlar, como el régimen de lluvias y los precios en el mercado internacional. 

Como consecuencia, el crecimiento y la riqueza se han concentrado en pocos sectores, en tanto no se ha logrado que los beneficios se extiendan a las urgentes necesidades sociales. Es así que seguimos teniendo un sistema educativo poco eficiente y poco acorde a las exigencias de la economía del conocimiento, así como la pobreza sigue condicionando a gran parte de la población. Tenemos un país en el que la gente sigue como materia pendiente, en tanto la falta de planificación hacia lo social hace suponer que la riqueza que viene, tal como vino se irá sin dejar más que la sensación de que algo mejor pudimos haber hecho. 

En este contexto, resulta una tragedia que hoy se hable de que tenemos una generación pérdida como resultado del fracaso de la reforma educativa. Es decir, precisamente en tiempos en los que el conocimiento es el capital más valioso, la reforma educativa se encargó de formar una generación contra el conocimiento. Después de la Guerra Grande no hemos logrado formar una generación que se encargue de hacer del país un espacio de justicia y desarrollo para todos. Acaso ha habido excepciones, como Eligio Ayala, el presidente austero que decía que tenía el mejor gobierno porque estaba rodeado de los hombres más ilustrados del país.

En un mundo competitivo en el que los países más visionarios ya emprendieron una carrera desenfrenada por conquistar la economía del conocimiento, no podemos esperar que un país atrasado logre algo importante sobre la base de postergar las necesidades de la gente, de no invertir como se debe en la educación o de relegar al olvido la ciencia y la tecnología. Es urgente trabajar en la formación de generaciones de ciudadanos capacitados, que tengan el conocimiento suficiente para innovar y reinventar nuestra vieja economía. Ya no sirve continuar con el modelo agropastoril o seguir a expensas de que la coyuntura nos regale buenos precios o buenas lluvias. 

La visión que deberíamos tener no es la del corto plazo sino la de mediano y largo plazo. Si empezamos ahora, tardaremos por lo menos dos décadas en comenzar el cambio generacional que nos pueda dar resultados distintos a los que tenemos hoy. Y para hacer esto necesitamos una planificación que priorice a la gente y sobre a todo a los jóvenes como eje central del cambio. Tenemos un país favorecido con el bono demográfico, con 60% de la población con menos de 30 años de edad, por lo que es el momento ideal para hacer que la revolución sea generacional, a partir de la capacidad, el conocimiento y el talento de nuestra gente. No es algo imposible pero requiere de esfuerzo, inteligencia y compromiso. La pregunta es si realmente queremos hacerlo.

(*) Periodista y profesor universitario

Desde Guadalajara, Jalisco, México

miércoles, 14 de enero de 2015

Del cajero al visionario

Por Héctor Farina Ojeda (*)

El cambio de mando en el Ministerio de Hacienda, un puesto clave en el equipo de Cartes, nos devuelve a una de las eternas preguntas que nos hacemos cuando se sustituye a una persona por otra: ¿qué tanto puede cambiar la política económica con el cambio de un ministro? A priori, se ve poco probable un cambio si consideramos que se cambia una pieza para que siga funcionamiento la misma estructura. Y sobre todo porque la mirada sigue siendo hacia un ente cajero preocupado por recaudar y no hacia alguna estrategia innovadora que nos dé esperanzas de que pasaremos de la urgencia por recaudar a la eficiencia en la inversión.

No es una novedad que uno de los grandes problemas del Paraguay para su despegue económico es, precisamente, la carencia de una estrategia o un plan visionario que nos lleve a construir la economía que necesitamos. Se administra un Estado sobrecargado, con corrupción e ineficiencia, y no se alcanza a poner orden para intentar ir hacia un destino económico favorable a todos. Y en este contexto, un hecho notable es la carencia de un Ministerio de Economía que se encargue de planificar, diseñar y ejecutar ideas que ayuden al crecimiento económico, a la reducción de la pobreza, la generación de empleos y, sobre todo, a saber hacia dónde vamos y qué podemos esperar. 

Somos un país curioso que encabeza su economía con un ministerio que se preocupa por recaudar, al mismo tiempo que la informalidad es la que rige en la mayoría de los sectores. Esa misma preocupación que lleva a cobrarles a los yuyeros mientras se hace la vista gorda a las enormes ganancias de los sojeros. O la urgencia de recaudar que no es coherente con los subsidios a sectores privilegiados o el despilfarro alegre de fondos en nombre de necesidades como la educación. Un Estado sobredimensionado, desordenado y caótico se lleva la mayor parte del presupuesto, lo cual no se corrige con recaudar más. 

Aunque la recaudación y la equidad en el pago de impuestos son una necesidad, Paraguay necesita salir del modelo del cajero que sólo recibe y luego distribuye para mantener todo como está. Nos urge pensar en un Ministerio de Economía que se encargue de establecer la planificación y la estrategia del modelo de país que queremos construir: ¿uno industrializado? ¿uno de servicios? ¿un país para la economía del conocimiento? Lo cierto es que no se puede seguir con un modelo agropastoril que enriquece a unos pocos y deja en la pobreza a la mayor parte de la población. 

Hay que dejar de vivir en una economía a la deriva que depende de los vientos internacionales, del precio de la soja, el mercado de la carne o el régimen de lluvias. Y no sólo hay que pensar en recaudar más sino en superar el problema de gestión que tiene el país, que hace que incluso las buenas iniciativas y las buenas inversiones terminen empantanadas y estériles. Orden, planificación y estrategia es lo que necesitamos. Eso es lo que diferencia a los administradores de turno que sólo buscan quedar bien, de los visionarios que intentan romper estructuras que no funcionan. 

Si el gobierno quiere tener rumbo -no sólo uno nuevo-, hay que marcar claramente el camino que seguiremos como economía, así como las metas perseguidas a corto y largo plazo. Más que por sus recaudaciones, por sus planificaciones e inversiones los conoceremos.

(*) Periodista y profesor universitario
Desde Guadalajara, Jalisco, México

Publicado en el diario económico 5 días, de Paraguay. Ver original aquí:

domingo, 11 de enero de 2015

Contra la economía

Por Héctor Farina Ojeda (*)

Las buenas referencias para la economía paraguaya enfrentan un problema crucial que amenaza con anclarnos en el atraso durante un buen tiempo. Mientras los periódicos dan cuenta de que este año cerrará con un crecimiento del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) y se estima que para 2015 se mantendría un ritmo similar, la verdad es que todos los buenos números están amenazados no solo para los siguientes años, sino para toda una generación. Con el fracaso de la reforma educativa que se pone en evidencia con estudiantes que tienen problemas de lectura y de comprensión, estamos atacando lo más esencial para que una economía funcione en los tiempos actuales: el conocimiento. 

Seguramente los administradores de turno podrán pintar un cuadro con indicadores que disfracen en alguna medida la realidad: eventualmente se recuperará el precio de la soja y puede que se incrementen la producción ganadera y la exportación de carne. Pero la dependencia de un par de rubros y el agotamiento de los recursos naturales no sólo no servirán para ubicar al país como una economía de vanguardia, sino que no lograrán minimizar la pobreza ni romper la desigualdad que hace que muy pocos se llenen las manos mientras los demás padecen las carencias. 

Con la tragedia que representa que 9 de cada 10 estudiantes de tercer y sexto grado no aprendan en clases, estamos matando la esencia de la economía: sin una generación preparada, no habrá innovación ni competitividad ni productividad, ni podemos hacer ciencia ni tecnología. El fracaso de los estudiantes es más que una "tragedia educativa", como diría Guillermo Jaim Etcheverry, es una verdadera "tragedia económica".  Si nos quedamos como si nada y permitimos que se pierda toda una generación de paraguayos, el resultado es ir exactamente en contra de la economía del conocimiento, en contra de las oportunidades de todo un país. Caminar en sentido contrario al conocimiento implica hacerle un harakiri deshonroso a la economía, a las esperanzas de innovar y cambiar una situación que ya es demasiado oprobiosa. 

Mientras los países desarrollados están preocupados por la ciencia y la tecnología y buscan mejorar sus universidades, en Paraguay las noticias nos hablan de estudiantes que no aprenden, docentes incapaces de aprobar pruebas para dar clases, fondos despilfarrados en nombre de la educación y políticos incapaces de al menos hilvanar un discurso coherente. No es casualidad que el fracaso en la educación se traduzca en corrupción, pobreza, marginalidad y mucha injusticia.

Para defender nuestra economía y buscar mejorar la calidad de vida de la gente, la urgencia es recuperar la educación. No son los indicadores macroeconómicos, es la educación la que puede salvarnos o hará que se termine de hundir el barco. En los tiempos actuales no existe la posibilidad de minimizar la pobreza ni la marginalidad si no es por medio del conocimiento de la gente. 

Tenemos todo por hacer y es imperioso salvar la educación. Repatriar cerebros, incentivar talentos, invertir más y mejor en ciencia y tecnología, enviar a los mejores a formarse en el exterior, elevar la calidad docente... Es hora de un cambio drástico que apunte a la construcción de un país sobre la base de formar a su gente, antes de que una generación perdida sea la perdición de toda la economía y todo el país. 

(*) Periodista y profesor universitario

Desde Ciudad de México, México. 

Publicado en el diario económico 5 días, de Paraguay. Ver original aquí

martes, 15 de febrero de 2011

La crisis alimentaria lleva a 44 millones de personas a la pobreza en apenas medio año


El Banco Mundial advierte de que el encarecimiento de los alimentos ha llegado "a niveles peligrosos" y amenaza a decenas de millones de personas con pocos recursos


EL PAÍS 15/02/2011

El persistente encarecimiento de los alimentos que se está registrando en los mercados internacionales desde el pasado junio ha abocado a la pobreza extrema a 44 millones de personas, poco más o menos el equivalente a la población española (47 millones), según ha denunciado hoy el Banco Mundial en un informe elaborado con vistas a la próxima cumbre del G-20 en París.

El organismo recuerda que los precios de los alimentos están rozando los niveles de récord que alcanzaron en verano de 2008 por culpa del aumento de la demanda desde China, India y, en general, desde los países emergentes asiáticos. Tampoco han ayudado a moderar la presión al alza las malas cosechas de 2010 o el afán de algunos Gobiernos por rellenar la despensa aun a costa de alentar la especulación. Esta subida de los alimentos, además, es una de las razones de las protestas que desencadenaron la crisis en Túnez y el efecto contagio en las calles de Yemen, Argelia, Jordania y Egipto.

La conclusión del aumento de precios, según afirma el presidente del banco Mundial, Robert Zoellick, es que la subida de los alimentos está adquiriendo "niveles peligrosos" ya que amenaza a decenas de millones de personas en todo el mundo. Los más expuestos, destaca, son aquellas personas que se gastan más de la mitad de sus ingresos para alimentarse. Los datos de la institución revelan que hay casi mil millones de personas que sufren hambre en todo el mundo; más del 60% son mujeres. Y un tercio de la mortalidad infantil en todo el mundo se atribuye a la malnutrición.

Según los baremos aceptados por el Banco Mundial y otras organizaciones como la ONU, estar bajo el umbral de la pobreza extrema supone vivir con unos ingresos que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de alimentación. A nivel internacional, está fijado en menos de 1,25 dólares al día en paridad de poder de compra, ya que no es lo mismo disponer de este dinero en países como India que en otros más pobres más pobres como Burundi. Además, la organización Food Price Watch advierte de que la carestía de los alimentos está relacionada directamente con un alza de las personas -especialmente los niños- que sufren maltrunición severa ya que, ante la falta de recursos, o bien se ven obligados a comprar menos alimentos o adquirir aquellos de peor calidad.

Según el índice que elabora el Banco Mundial, los precios de los alimentos subieron de media un 15% entre el pasado octubre y enero. Gracias a esta evolución, ahora este índice está un 29% sobre su nivel de hace un año y solo un 3% por debajo del máximo que alcanzó en 2008, aunque otros organismos internacionales como la FAO aseguran que ya lo han alcanzado.

Entre los cereales, añade el informe del Banco Mundial, los precios internacionales del trigo son los que más han subido hasta duplicar su coste entre junio y enero. El maíz se ha encarecido en un 73%, pero un alimento crucial para la mayoría de pobres del mundo, el arroz, ha subido a tasas inferiores. El azúcar y los aceites comestibles también se han revalorizado con fuerza, destaca el texto.

Además, continúa el Banco Mundial, otros alimentos esenciales en la dieta de los habitantes de determinados países como los vegetales en India o las legumbres en algunos Estados de África también se han encarecido complicando la subsistencia de millones de personas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Obama dice que su Gobierno respaldará a las empresas innovadoras

Washington, 5 feb (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo hoy durante su discurso radiofónico semanal que su Gobierno respaldará a las empresas innovadoras y aseguró que para el futuro el país tiene que educar, innovar y construir más que el resto del mundo.

El discurso, que alude a temas similares a los planteados durante el discurso sobre el Estado de la Unión, hace hincapié en la responsabilidad conjunta que tienen el sector público y privado a la hora de asegurar la competitividad futura del país.

El mandatario se refirió a la visita realizada el jueves a la Universidad de Pensilvania, donde, dijo, estudiantes e investigadores están listos para marcar el camino hacia la innovación y generación de empleo.

"Están aceptando el desafío que hemos lanzado a científicos e ingenieros de todo el país: si reúnen equipos con los mejores expertos en su campo y se concentran en vencer los mayores obstáculos para proporcionarle a EE.UU. energía limpia y económica, respaldaremos su trabajo", insistió Obama.

Destacó como "lo más importante" el que descubrir nuevas maneras de construir edificios con consumo más eficiente de energía generará nuevos empleos y nuevas empresas.

Mencionó, en ese sentido, que en los últimos dos años, un fabricante de ventanas de Maryland ha registrado un aumento de actividad del 55%. Una compañía de luces de Carolina del Norte contrató a cientos de trabajadores y el negocio de un fabricante en Pensilvania tuvo un incremento de un millón de dólares, dijo.

Aseguró que todo lo que hizo el Gobierno por esas empresas fue otorgar ciertos créditos tributarios y oportunidades de financiación.

"Y eso es lo que queremos hacer en el futuro, para que las empresas estadounidenses encuentren rentable vender los descubrimientos de los científicos de Pensilvania y otros centros de innovación", afirmó Obama.

"Si las empresas venden estos descubrimientos -si comienzan a producir ventanas y aislamiento y edificios que ahorran más energía- contratarán a más trabajadores. Y es así que los estadounidenses prosperarán. Es así que ganaremos el futuro", concluyó.

Fuente: Diario Última Hora, de Paraguay. Ver original aquí

La inversión debe ser social y rentable

Hablar de proyectos que suenan muy filantrópicos pero poco seguros asustan a los inversores; el financiamiento debería mostrar entonces un componente social, al tiempo de ser redituable.

Por: Diana Fernández/Enviada
MÉRIDA (CNNExpansión.com) — El concepto de inversión de impacto debe desaparecer para que más fondos creen productos especializados para financiar proyectos de carácter social que sean rentables, dijo Fabio Segura de LGT Venture Filantropic.

"La inversión de impacto no es una moda pasajera. Sabemos que en un futuro dejará de ser un mecanismo de inversión de nicho, para convertirse en una opción viable con rendimientos fijos" afirmó Segura.

Para que la inversión de impacto deje de ser concebida como una de alto riesgo, se requiere de la asistencia técnica especializada para establecer procesos claros de operación de este tipo de financiamiento.

"La razón por la cual hablamos de inversión de impacto en general es porque creemos que per ce tiene un componente negativo, en cuanto a resultados sociales y sustentables, por lo cual, se debe pensar en que cualquier inversión que se haga en una empresa debe tener un componente social", comentó.

Para que más fondos tengan en su portafolio de servicios inversión con responsabilidad social, se requiere fortalecer a las empresas cuyo fin es el desarrollo de las comunidades menos favorecidas.

"Para que un potencial inversionista se sienta seguro de destinar un capital en un proyecto empresarial con carácter social se debe asegurar un rendimiento. La inversión tradicional no puede seguir causando impactos negativos, por lo que es preciso juntar el concepto de inversión con el social para que se hable de una sola inversión, que sea redituable y a su vez contribuya al desarrollo", explicó.

Las empresas que con su trabajo procuran el bienestar social, tienen como meta mejorar y fortalecer sus modelos de negocios para que sean vistos como una oportunidad de inversión de menor riesgo, comentó Fabio Segura.

Fuente: CNN Expansión. Ver original aquí

sábado, 5 de febrero de 2011

Después de los BRIC: el próximo seleccionado de economías emergentes

Tras las huellas del fenómeno BRIC, los bancos de inversión buscan detectar la siguiente camada de titanes en ascenso.

PorIsabel Stratta
istratta@clarin.com


A unque parezca raro, dada su reciente instalación en el vocabulario general, el acrónimo BRIC puede estar entrando en la obsolescencia, al menos en términos de grupo de economías más prometedoras y redituables para la inversión internacional.

El hombre que inventó esa designación, Jim O’Neill, hoy presidente de Goldman Sachs Assets Management, dijo este mes que su firma ha puesto la mira en un nuevo cuarteto: México, Indonesia, Turquía, y Surcorea (MITSK, si se lo ex presa como sigla y en inglés).

Junto con Brasil, Rusia, India y China, ahora llama a los ocho "economías de crecimiento", para distinguirlas del genérico "emergentes" que, sostiene, a fuerza de abarcar situaciones muy distintas ya no significa gran cosa.

"Una economía emergente que tenga el 1% de la economía mundial y la posibilidad de aumentarlo debe ser tomada en serio", dijo al Financial Times el 16 de enero. México y Corea del Sur representan cada uno un 1,6% del PBI mundial nominal. Turquía e Indonesia tienen, respectivamente, el 1,2% y el 1,1%. China explica el 9,3% del producto del planeta (sólo superada por EE.UU. que tiene el 23%).

Como antes hizo con los BRIC cuando lanzó la sigla en 2003, Goldman seguramente creará departamentos de investigación de ese "club del 1%" y productos de inversión dedicados.

La firma no está sola en la detección de cuál será la próxima camada de economías que ofrezca oportunidades rentables al dinero del mundo en los años por venir.

Basados en criterios como tamaño, crecimiento, población, macroeconomía, "institucionalidad", apertura económica ­o una combinación de varios de ellos­, de Wall Street a Hong Kong, los mayores nombres de la banca de inversiones están lanzando sus propios cuadros de honor de economías emergentes. Si además logran sintetizarlos en una sigla pegadiza que se grabe en la memoria y se convierta en "marca", tanto mejor (el éxito de branding del acrónimo BRIC está en la cabeza de todos los colegas de Jim O’Neill).

De esa urgencia por formular "la" tesis de inversión para el mediano plazo y por bautizarla eficazmente vienen surgiendo últimamente siglas como CIVETS (civeta, un felino africano), MAVINS (variante de "vivo" o astuto), EAGLEs (águilas), cada una de la mano de distintos bancos y con distintas justificaciones. Países como Indonesia, Turquía, Corea y Sudáfrica están en varias de las combinaciones, algunas de las cuales se atreven a prescindir de Rusia, un ingrediente fundamental de la fórmula BRIC.

Sueño con ladrillos

Cuando O´Neill difundió en 2003 Dreaming with BRICs, el paper que sostenía que en 2050 Brasil, Rusia, India, y de China podrían convertirse en las cuatro economías dominantes del mundo, algunos suspicaces creyeron que Brasil había sido agregado sólo para que aportara la B al acrónimo BRIC. Parecía poco razonable reunirlo con un país que tenía la envergadura geopolítica de Rusia o con una China que ya se perfilaba nítidamente como gigante.

Justamente la heterogeneidad es la mayor crítica que los economistas le hacen a la fórmula BRIC.

"Reúne cuatro paises extremadamente heterogéneos en su estructura productiva, demográfica y política", señala Roberto Bouzas, profesor de Economía Internacional en la UBA y en la Universidad de San Andrés. Desde las usinas de inversión, los críticos le objetan que da por sentado que el crecimiento de los cuatro países se va a mantener igual al de hoy.

"Es una foto que se queda con lo que ya pasó" dice a iEco desde Hong Kong Mario Nigrins Ospina, economista principal de la Unidad de Economías Emergentes de BBVA. Su entidad lanzó el mes pasado su propio seleccionado de emergentes descollantes, bautizado EAGLE.

Aun con sus flancos cuestionables, reconocen los economistas, el concepto de BRIC tuvo el mérito de captar en una fórmula sencilla que lo principal del crecimiento económico del mundo iba venir a lo largo de la década de la mano de economías no occidentales. "Puso en el candelero a las nuevas potencias emergentes, enfatizando que estos países grandes con crecimiento acelerado iban a reemplazar al G7 tanto como motor del crecimiento como en porcentaje del producto bruto mundial" dice Eduardo Levy Yeyati, profesor de la UTDT y Director de Desarrollo Económico de CIPPEC.

"Por eso el concepto tenia más sentido desde el punto de vista global ­por subrayar la creciente multipolaridad de la economía­ que como caracterización de los países", dice. "Hoy es un término básicamente folclórico".

De papers está empapelada la vida de los bancos de inversión. Pero no muchos como Dreaming with BRICs lograron crear un término que adquiriera vida propia y se volviera de dominio público.

Una derivación impensada de la criatura de O’Neill es que, si bien Brasil, Rusia, India y China no constituyen un bloque en ninguno de los sentidos usuales ­ni comercial ni militar ni político­, los cuatro paises han empezado a reunirse en cumbres anuales: la tercera será en abril en Pequín. Y hasta se permiten traer invitados al grupo: Sudáfrica ha sido formalmente convidada al encuentro de Pequín.

"Emergentes avanzados" La expresión "mercados emergentes" fue acuñada hace 30 años por el economista del Banco Mundial Antoine van Agtmael. Buscaba eludir la connotación peyorativa de términos como "Tercer Mundo" o "subdesarrollados". Hoy para algunos bancos de inversión, "emergentes" ha perdido significado si no se lo acompaña de alguna otra precisión como "avanzados" o "de crecimiento" que ayuda a demarcar a los verdaderamente estelares.

Para el añoso banco londinense Barclays, existe un círculo selecto de diez economías emergentes que están "en la mitad del camino para recibirse de desarrolladas": Brasil, Chile, China, Corea, Israel, Polonia, la República Checa, Singapur, Sudáfrica y Taiwan. Un informe de investigación de 67 páginas de octubre del 2009 los bautizó "Mercados Emergentes Avanzados" (AEM, según la sigla en inglés).

"El criterio fue estrictamente económico y no por el mero tamaño o el crecimiento reciente, que es lo que generalmente domina en las definiciones de estas agrupaciones caóticas de países", señala Levy Yeyati que, como ex jefe de Estrategia de Mercados Emergentes de Barclays, fue coautor del informe.

"Partiendo de una definición de desarrollo como crecimiento sostenible, nos preguntamos qué países estaban en mejores condiciones de alcanzarlo en el futuro y lo resumimos en tres tipos de indicadores", Por eso no califican para AEM todo un BRIC como Rusia ("un país atado a la suerte del petróleo") o una economía grande como México ("un país que no crece"), explica Levy Yeyati.

En noviembrede 2010, Barclays lanzó un índice compuesto por los diez países de la lista AEM.

Aguilas y nidos de aguilas Hace 45 días, el banco español BBVA explicó en un documeto a los inversores en mercados emergentes por qué no deberían tener la vista fijada en los BRIC sino en los EAGLE (Emerging and Growth Leading Economies, o economías emergentes que lideran el crecimiento global). China, India, Brasil y Rusia están entre las diez EAGLEs, pero tabién México, Corea, Indonesia, Egipto, Taiwan y Turquía. Es una clasificación, dice Nigrins Ospina, de BBVA, que "no mira tanto la población y el tamaño de la economía como el PBI incremental que generará".

El concepto de BRIC "fue útil como señalador del fenómeno mundial de los países emergentes en los últimos diez años, pero ahora ha quedado algo obsoleto", creen en el BBVA. Por ejemplo: si bien el PBI de Rusia supera al de Indonesia y Corea, ellas dos aportarán más que Rusia al crecimiento mundial en los próximos diez años. Los países que en los próximos 10 años contribuirán al crecimiento global más que el promedio del G-6 (el G-7 menos EE.UU.) son EAGLE.

Al no tratarse de un grupo nominativo sino formado en torno a ciertas características, la lista de EAGLEs de hoy puede no ser la de mañana. Por eso la calificación de águilas va acompañada también de una nómina de países en "lista de espera", que podrían ascender si mejora su tasa de crecimiento prevista para la próxima década.

Argentina figura en ese "nido de EAGLEs", junto con Polonia, Sudáfrica, Vietnam y otros seis.

¿Y por qué no CEMENT? Los mercados emergentes se pusieron de moda a comienzos de la década, por la búsqueda de rendimientos superiores a los muy bajos que en ese momento ofrecían EE.UU., Japón y Europa.

No es casual que ahora, cuando tras la crisis mundial del 2008 las economías emergentes se están recuperado más rápido que las avanzadas y muestran una mayor "resiliencia" a shocks externos, la búsqueda de blancos de inversión en el antes llamado Tercer Mundo se vuelva intensa. CIVETS, VISTA, MAVINS son acrónimos paridos por ese furor.

Si tiene suerte, cada una de esas siglas atraerá la atención y el dinero del público inversor. Según el economista Bouzas, "los bancos de inversión tratan de crear nuevos productos y así generar nuevas oportunidades de inversión, y especialmente de intermediación.

Es a través de esa intermediación que generan ingresos y comisiones desplazando el riesgo hacia terceros, los inversionistas".

"La mayoría de las siglas son sólo estrategias de marketing, tanto para ganar la atención de los medios como para colocar productos financieros estucturados alrededor de los nuevos índices", señala Levy Yeyati. "De ahí el sesgo a países grandes, a los que la prensa suele dedicar más líneas" También existen siglas contra las siglas. CEMENT (Países de Economías Emergentes Excluidos de la Nueva Terminología) es la propuesta de Jerome Booth, investigador jefe de Ashmore Investment Management. "Si uno quiere levantar una pared necesita BRICs (ladrillos) pero también cemento" dijo al blog Beyond Brics, ("Más allá de los BRIC") un vehiculo para noticias y comentarios sobre 40 países emergentes estrenado en abril por el diario Financial Times.

"Nunca entendí por qué alguien debía invertir en 11 países o 4 países. Para mí no tiene ningún sentido. La gente debería diversificar", dijo Booth, citado en Beyond Brics.

Fuente: Diario Clarín, de Argentina. Ver original aquí

México busca impulsar comercio en Ronda de Doha

4 Febrero, 2011 - 08:21Credito:Reuters

Mientras las potencias comerciales se embarcan en una nueva ofensiva para impulsar la Ronda de Doha, México presentó una amplia propuesta para intentar romper el prolongado estancamiento de las negociaciones.

Los ministros de Comercio se comprometieron la semana pasada a alcanzar un principio de acuerdo para julio y a instruir a sus negociadores en Ginebra a hacer las concesiones necesarias.

La propuesta de México enfrenta la que hasta ahora es la principal diferencia en las negociaciones: el llamado de los países ricos a un acuerdo de mayor alcance, frente a la demanda de las economías pobres de llegar a un pacto que promueva el desarrollo.

Estados Unidos y la Unión Europea quieren que los países emergentes abran sus mercados en una magnitud mayor de lo que hasta ahora han ofrecido, mientras que las economías en desarrollo quieren que el mundo rico realice una contribución mayor en pos de un acuerdo.

Dado que ya está claro que los países más pobres del mundo no tendrían que hacer concesiones, las diferencias giran en torno a los países ricos y a los emergentes de rápido crecimiento, como Brasil, China, India, Sudáfrica y Tailandia.

La iniciativa mexicana, a la que tuvo acceso Reuters, requeriría que los países ricos hicieran más para abrir sus mercados que las economías en desarrollo.

La propuesta busca abrir un amplio rango de mercados, que va desde la agricultura y los bienes industriales hasta los servicios, permitiendo a los negociadores hacer concesiones.

Por ejemplo, un país podría estar dispuesto a efectuar recortes más profundos de los aranceles industriales si ve que su socio puede hacer concesiones en los impuestos a las importaciones de productos agropecuarios.

"En las áreas de acceso al mercado los avances han sido bastante limitados", dijo el ministro mexicano de Economía, Bruno Ferrari, a ministros de Comercio durante el Foro de Davos a fines de enero, según un participante del encuentro.

"Por lo tanto, la pregunta es si vamos a poder crear atajos hacia una solución simultánea para todas las cuestiones de acceso a los mercados", dijo según una reproducción de sus declaraciones.

RDS

Fuente: El Economista. Ver original aquí

sábado, 8 de enero de 2011

China: periodistas inexpertos no podrán escribir de finanzas

Una nueva ley china que entrará en vigor en febrero prohibirá a los periodistas que no tengan formación específica escribir columnas o artículos de finanzas o informar sobre el mercado de valores y futuros para "proteger los intereses legítimos de los inversores y la ciudadanía", según informa la agencia oficial Xinhua.

La norma, que fue elaborada por la Comisión Reguladora de Valores de China y hecha pública por la Administración General de Prensa y Publicaciones, establece que se exigirá que los periodistas que escriban análisis sobre mercardos bursátiles muestren previamente una serie de credenciales.

Se exigirá, por ejemplo, que éstos hayan trabajado en organizaciones relacionadas con mercados de valores o futuros durante al menos dos años y se prohibirá igualmente que pasantes o becarios escriban sobre estos temas.

Además se recomienda a periódicos y publicaciones que sean cautelosos a la hora de hablar de economía y publicar informes "que puedan dañar la estabilidad de mercado".

Fuente: BBC Mundo. Ver nota original aquí

miércoles, 8 de septiembre de 2010

"Hay que enseñar educación financiera en las escuelas"



Kiyosaki explica que para ser rico hay que aprender
Foto: Federico Castro Olivera








Llegó al país el autor de Padre rico, padre pobre
Robert Kiyosaki afirma que en las aulas sólo se forma para ser empleados


Daniel Amiano
LA NACION

"La facultad nos forma para ser empleados, para trabajar para los millonarios. Yo estudio constantemente, pero con Donald Trump y con Steve Forbes." El que habla es Robert Kiyosaki, uno de los hombres más ricos del planeta y autor del best seller Padre rico, padre pobre (Aguilar), que ya vendió más de 30 millones de ejemplares y fue traducido a más de 50 idiomas.

Para Kiyosaki, la universidad no sirve para quienes quieren ser ricos. Y con la seguridad y solvencia que dan los millones se anima a más: "Yo les exigiría a los gobiernos que incorporaran educación financiera en la escuela". El ejemplo que utiliza en todos los casos es bíblico y lo trae una y otra vez a la charla: "A la gente no hay que darle peces, hay que enseñarle a pescar. Ya no basta con darle dinero a la gente, hay que enseñarles qué hacer con él. Por eso insisto en la importancia de la educación".

Llegó a Buenos Aires para promocionar su último libro, Hermano rico, hermana rica, escrito con su hermana Kim (ex hippie y seguidora del Dalai Lama), que ahora también es millonaria. Pasado mañana, a las 20.30, dará una conferencia en el teatro Gran Rex, Corrientes 857, y el valor de las entradas supera los 80 pesos.

En el libro, los hermanos Kiyosaki hablan de los distintos caminos que tomaron hacia Dios, el dinero y la felicidad. "Nos preguntamos si Dios tiene un plan para nosotros, y yo creo que el mío es dar este conocimiento que tengo. Estoy convencido de que para ser rico hay que ser generoso", expresó el millonario autor, en un encuentro con periodistas.

"Por la plata –continúa– el hombre es capaz de hacer cosas terribles, la gente piensa que el dinero lleva siempre a la codicia. Yo me hice el planteo y llegué a la conclusión de que para ser rico hay que ser generoso. El dinero no es malo per se. El Dalai Lama se equivoca al pensar que el dinero lleva a la codicia."

El secreto del éxito

Resulta extraño escuchar a un millonario decir que es muy fácil lograr sus metas: "Sólo hay que quererlo. Mi padre pobre (el biológico) era una persona formada, estudiosa, honesta, y murió en la pobreza. Mi padre rico (el padre de mi mejor amigo) no tenía formación intelectual, pero sabía cómo administrar el dinero".

"A los nueve años ya sabía cómo ser rico", cuenta Kiyosaki, e insiste en que no lo aprendió en la escuela, sino con su segundo padre. "La gente, en general, busca trabajo para tener dinero. Yo le aseguro que no es así. Mi padre pobre me decía: «Tenés que estudiar para tener empleo», mientras mi padre rico me enseñó que en lugar de decir «no puedo», me preguntara «cómo hacerlo»".

Descendiente de japoneses radicados en Hawai, el autor dice que la sencillez del lenguaje ayudó al éxito: "Padre rico... fue rechazado por las editoriales. Después vendió 30 millones de ejemplares, porque es simple".

Kiyosaki aconseja no invertir en un país determinado: "Hoy yo invierto en petróleo, oro y plata, que se usa en todo el mundo". Y no duda cuando se le pregunta cómo ve la Argentina: "Es un país rico que carece de educación financiera". Considera un error subir los impuestos en tiempos de crisis: "En EE.UU. pasa lo mismo; suben los impuestos que paga la clase media, los millonarios ganan más y crecen los barrios marginales".

Por eso insiste en la educación financiera: "No importa el lugar del mundo. El problema es el mismo en todos lados: cómo conseguir financiación. Siempre existe alguien dispuesto a darnos plata, el secreto está en saber cómo conseguirla. Y eso debería enseñarlo la escuela".

Consejos para Barack Obama

"El presidente Obama, que es un buen hombre, se equivoca al darle plata a la gente –dice Kiyosaki–; tiene que enseñarles a pescar. Con impuestos tan altos, en pocos años Estados Unidos entrará al Tercer Mundo." Y, para más polémica, agrega: "Los políticos no son buenos, pero son necesarios, como los servicios fúnebres".

Fuente: Diario La Nación, de Argentina. Ver original aquí

viernes, 12 de marzo de 2010

El poder del periodista económico reside en "las fuentes directas"

XI CONGRESO DE PERIODISMO DIGITAL

Mark Mulligan y Rubén Lapetra han participado en la mesa económica del Congreso

HUESCA.- La tertulia sobre 'el poder de los económicos' ha reunido esta mañana a los periodistas Mark Mulligan, corresponsal en Madrid del Financial Times, y Rubén Lapetra, redactor jefe de Cotizalia, bajo la moderación del periodista Pepe Cervera. Estos profesionales han debatido sobre el poder que tienen los medios económicos hoy en día, resaltando como principal valor las "fuentes de primera mano".

Mulligan ha explicado que "únicamente se trata de reflejar de forma veraz la realidad, sea ésta buena o mala para la economía". Aunque también ha reconocido que "es cierto que tenemos el poder de hacer subir o bajar las acciones de una empresa según sea la información publicada en prensa". Lapetra, en este sentido, ha recordado la facilidad con la que se puede manejar el mercado y la comodidad que ofrecen las nuevas tecnologías, en especial para la manipulación de las empresas "que siempre han sido maestros de la propaganda y saben promocionarse muy bien, ahora encuentran más canales para generar información", según Mulligan.

Ambos periodistas se han puesto de acuerdo en que el uso de las nuevas tecnologías permite mayor transparencia ya que ofrecen un amplio abanico de posibilidades informativas. Asimismo, ha explicado Lapetra que "años atrás la información estaba más restringida" y que ahora "con la red se ha producido un proceso de democratización económica".

Para finalizar, el profesional de Cotizalia ha subrayado que la clave del poder del periodismo económico reside "en lograr hablar con la gente que de verdad tiene la información, con las fuentes directas".

Fuente: Diario del Alto Aragón. Ver original aquí

viernes, 5 de marzo de 2010

Velasco: Terremoto encuentra a Chile con una economía en pie y avanzando


Ministro de Hacienda destacó crecimiento de 4,3% de la economía en enero y detalló medidas tributarias para hacer frente a los daños del terremoto

El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, detalló una serie de medidas tributarias para hacer frente a los daños generados por el terremoto, especialmente en las regiones de El Maule y Biobío, mientras que destacó el crecimiento de 4,3% que registró la actividad productiva en enero.

"Es muy importante constatar que hoy tuvimos una muy buena cifra de Imacec de enero. Por supuesto que es una cifra antes del terremoto y no después. Pero es mucho mejor que esta tragedia nos haya pillado con una economía que está en pie y avanzando; no una economía que hubiese estado estancando", aseguró el secretario de Estado.

No obstante, agregó que "evidentemente esta tragedia se va a reflejar en la actividad del mes de marzo y posterior", para lo cual precisó que “vamos a tener mayor información cuando las empresas privadas terminen sus catastros respecto a qué empresas han sido afectadas y dónde".

En este sentido, destacó que es bastante evidente que la dificultades de transporte y en materia de luz eléctrica y agua, tendrán un impacto en el PIB, en especial de las regiones VII y VIII.

Sin embargo, constató que una mayor inversión público y privada tendrá un efecto positivo en la demanda en el mediano plazo.

Velasco realizó un llamado a las personas y empresas a colaborar con los damnificados por el terremoto. "La Ley vigente permite hoy, que las donaciones, ya sean en dinero o en especies, de empresas o particulares, gocen de un beneficio tributario. Llegado el momento de hacer la declaración de impuestos, esas persona o esa empresa va a poder descontar de sus ingresos (el monto de la donación".

"Hay que ponerse, no me cabe ninguna duda de que los chilenos, chilenas y las empresas se van a poner, pero también hay un mecanismo para que el Fisco se ponga y les de una ayudita en este momento tan difícil", sostuvo.

Recordó que en materia de facilidad es para deudores bancarios, el Banco Estado anunció ayer la postergación por 60 días del pago de los créditos de consumo; universitarios y laas tarjetas de créditos, junto al aplazamiento por seis meses de los pagos de dividendos hipotecarios.

Son medidas automáticas y no requieren gestión de los beneficiados, tanto personas com Pymes.

Reiteró que el SII está iniciando o un proceso de retasación , "porque evidentemente no querríamos que alguien pague contribuciones por una casa que se vino abajo o esté dañada".

En tanto, Velasco dijo que el Gobierno no va a desechar ningún tipo de financiamiento externo, pero destacó que el país cuenta con recursos para afrontar la tragedia.

Fuente: La tercera (Chile). Ver original aquí

domingo, 28 de febrero de 2010

Brasil y México negocian un acuerdo de libre comercio

MEXICO, DF ( El Universal /GDA).- Los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, acordaron esta semana iniciar, junto con empresarios de ambos países, reuniones para alcanzar un acuerdo estratégico de integración económica, con un alcance mayor al de un tratado de libre comercio. El secretario de Economía mexicano, Gerardo Ruiz Mateos, reconoció a El Universal que un alto déficit fiscal en Estados Unidos y problemas macroeconómicos en la Unión Europea restringen los mercados naturales de México, por lo que las oportunidades están en las economías emergentes.

Juntos, México y Brasil tienen un mercado de 300 millones de habitantes y promedian un PBI per cápita de US$ 10.000. Mientras que el comercio exterior de México representa 60% del PBI, en Brasil esta tasa es de sólo 20%. Para México, Brasil representa una gran oportunidad para exportar productos manufactureros, principalmente bienes duraderos como línea blanca y electrónicos. En Brasil se encuentra un interés muy relevante en el sector energético y hay mercado para avanzar en biocombustibles y petroquímica. México representa una oportunidad para acceder a otros mercados de la región, por los acuerdos comerciales que tiene con otras naciones.

El secretario de Economía destacó que en las negociaciones que se llevarán a cabo con el gobierno brasileño se incorporará al sector empresarial mexicano, situación que hace una gran diferencia frente a otros acuerdos y tratados de libre comercio negociados con otras naciones. "El miedo o la precaución que había de parte del sector empresarial es una precaución sentida por la Secretaría de Economía. Hay una larga experiencia de empresas mexicanas ya invirtiendo en Brasil", comentó.

Ante la oposición del Consejo Nacional Agropecuario para profundizar la relación comercial con Brasil, Ruiz Mateos aseguró que se cuidará al campo mexicano. "Se tiene que ver cómo está Brasil en materia de subsidios en diferentes sectores, y donde no haya un terreno parejo es donde tenemos que tener mucho cuidado en cuanto a entrar de una manera mucho más paulatina, como fue en el caso del tratado de libre comercio con Estados Unidos, o en su caso dejarlo encorchetado dentro del acuerdo", dijo.

Calderón dijo que la relación económica con Brasil entraña "riesgos". En una inusual conferencia de prensa en la residencia oficial de Los Pinos, el presidente afirmó que no tomará ninguna decisión unilateral o ignorando a los sectores productivos -que se oponen al tratado- y que también será el Senado el que participe en los debates que vienen de cara al acuerdo estratégico de integración económica. "Previo al acuerdo de libre comercio [con estados Unidos] había también mucha preocupación de los empresarios, que pensaban que los americanos nos iban prácticamente a arrollar. Y no fue así", defendió.

"Si hacemos que se cumplan las proyecciones para que en 2050 seamos la cuarta y la quinta economía del mundo, México y Brasil atraerán mucha inversión extranjera y las potencias industriales voltearán a vernos", dijo Ruiz Mateos.

CUMBRE DE LIDERES
FELIPE CALDERON
Presidente de México

Acuerdos: México mantiene tratados de libre comercio con EE.UU. Canadá, nueve países latinoamericanos, la Unión Europea e Israel.

LUIZ INACIO LULA DA SILVA
Presidente de Brasil

Acuerdos: Brasil pertenece al Mercosur, que está asociado a seis países sudamericanos y firmó un tratado de libre comercio con Israel.

Fuente: Diario La Nación (Arg). Ver original aquí

viernes, 26 de febrero de 2010

Acuerdan en OCDE alianza para producir más alimentos

El mecanismo internacional buscará mejorar las prácticas comerciales
Los representantes se pronunciaron por concretar alianzas mundiales para la investigación y el intercambio tecnológico


El Financiero en línea

México, 26 de febrero.- Ministros de Agricultura de 40 países, convocados en París, Francia, por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), acordaron formar una alianza global para incrementar la producción de alimentos.

Dicho mecanismo internacional buscará también mejorar las prácticas comerciales y establecer un control responsable en el sector agrícola mundial para contrarrestar el cambio climático.

Durante el segundo día de trabajos de la Reunión Ministerial sobre Agricultura y ante el reto de aumentar la producción de alimentos en 70 por ciento en los próximos 10 años, los representantes se pronunciaron por concretar alianzas mundiales para la investigación y el intercambio tecnológico.

De igual forma acordaron que la OCDE apoye con una Declaración de Principios para tener un equilibrio en los precios y en la actividad comercial a nivel global, lo que coadyuvará a controlar la volatilidad de productos.

Además se comprometieron a manejar mejor las estadísticas y comportamientos de la producción, a fin de que los beneficios y la rentabilidad del sector no esté en manos de terceros sino que se propicie una relación directa entre productor primario y consumidor.

Francisco Mayorga Castañeda, titular de la Sagarpa, señaló que una manera de conocer y controlar el aumento de precios de los productos agrícolas en México es a través de la participación de los mercados de futuro y cobertura de precios, que se ha visto incrementado con la apertura con los Estados Unidos.

A esto sirve también, acotó en la mesa de trabajo donde participó México con Portugal, República de Irlanda, Finlandia, Hungría, Indonesia, Islandia y Nueva Zelandia, la aplicación de seguros para cubrir afectaciones en el sector por fenómenos naturales.

El funcionario mexicano habló de la oportunidad de utilizar la biotecnología y la genética como elementos complementarios para el desarrollo del sector y un impacto favorable en el cuidado de los recursos naturales.

Entre las conclusiones y compromisos de este foro se destacó que dado que la economía de los países en desarrollo está basada en la actividad rural, se presenta la oportunidad para enfocar sus esfuerzos en la producción de alimentos sanos y, al mismo tiempo, participar en el crecimiento económico.

La crisis mundial de 2007 y 2008, se dijo, está relacionada con la falta de inversión en el sector agrícola en los últimos 10 años, por lo que resulta un indicador importante el reactivar la inversión en capital, pero también en innovación, investigación y tecnología.

Las conclusiones subrayaron también la importancia que significa transparentar la información en los procesos de producción, lo que ayudaría a mejorar las condiciones de rentabilidad de los más débiles en la cadena productiva, así como los ingresos de los productores más pequeños.

Además asientan que 50 por ciento de las emisiones que propician el cambio climático proviene de la agricultura, por ello la importancia de mejorar las técnicas y buenas prácticas agrícolas para revertir el problema.

Se estableció que la agricultura tendrá que hacer una contribución mayor a la mitigación de los gases de efecto
invernadero, así como la instrumentación de controles más estrictos en el uso de agua utilizada en el sector.

También trabajar en la multifuncionalidad que ayude a producir bienes y servicios -como el ecoturismo- para un desarrollo más integral.

Representantes de la OCDE, encabezados por José Angel Gurría Treviño, reconocieron la utilidad pragmática que representa el garantizar un funcionamiento transparente y eficaz de los mercados, toda vez que 15 por ciento de los alimentos del mundo se negocian en el comercio internacional. (Con información de Notimex/TPC)

Fuente:El Financiero en lìnea. Ver original aquí

lunes, 12 de octubre de 2009

Elinor Ostrom, primera mujer recompensada con el Nobel de Economía



Elinor Ostrom fue galardonada con el premio Nobel de Economía por su análisis sobre la gestión en la propiedad pública y Oliver Williamson por su teoría sobre la resolución de conflictos corportativos.

El premio Nobel de Economía, oficialmente denominado “Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas” es el único galardón que no estaba previsto en el testamento del industrial Alfred Nobel.

El galardón se otorga desde 1969 y desde entonces ninguna mujer había sido reconocida con el premio, Elinor Ostrom, es la primera. Ostrom junto con Oliver Williamson obtuvieron la recompensa por “sus contribuciones en la política económica durante las últimas tres décadas”, según el jurado. Su investigación sobre gobernanza económica demuestra que el análisis económico puede dar claridad a la mayoría de las formas de organización social.

Catedrática de la Universidad de Indiana, Ostrom fue reconocida por su análisis en la gestión de propiedad pública, es decir, demostró “que las copropiedades pueden ser administradas en forma eficaz por asociaciones de usuarios”. Ostrom, miembro de la Academia Nacional de Ciencias, llevó a cabo numerosos estudios sobre reservas pesqueras, campos, bosques y lagos administrados por los usuarios. La Gran Dama, como le llaman, concluyó que "en la propiedad común los resultados son, en su mayoría, mejores de lo que anticipa la teoría económica".

Williamson, profesor en la prestigiosa Universidad de Berkeley “se destaca por su teoría sobre la resolución de conflictos corporativos. Probó que los mercados y las organizaciones jerárquicas, a imagen de las empresas, tienen estructuras de gobernanza alternativas que difieren en su forma de resolver los conflictos de intereses”.

Temas fundamentales cuando se esta en plena crisis económica, según los expertos. Los laureados recibirán cerca de 50.000 euros cada uno, dinero financiados por el Banco Central Sueco. El año pasado, en plena borrasca financiera el elegido fue el norteamericano Paul Krugman, economista de la mundialización y crítico férreo de la administración Bush, a la que acusaba de los excesos de la política monetaria.

Fuente: Viva Paraguay