martes, 18 de mayo de 2010

Alza en precios de frutas y verduras perjudica a negocios ocotlenses



Por Laura Rodríguez

Esta semana se inició con un alza mínima en los precios al mayoreo de frutas y hortalizas que se comercializan al interior del estado de Jalisco, tomando como punto de referencia los precios del Mercado de Abastos de la ciudad de Guadalajara,
de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) de la Secretaría de Economía.

Sin embargo, estos indicadores nacionales y agrícolas apuntan a que, respecto al mismo periodo del año pasado, la diferencia en los precios por kilo sí ha sido más notable, lo cual afecta sobre todo a los pequeños negocios que se encuentran en los municipios aledaños a la Zona Metropolitana, que han disminuido sus ventas debido a la suba de los precios.

El caso del “puestecito” de “las señoras de la fruta”, como es conocido el pequeño negocio ubicado frente al Centro Universitario de la Ciénega en el municipio de Ocotlán, Jalisco, es un caso particular. Éste se inició como un negocio familiar desde hace 15 años ya; sus principales clientes son los estudiantes, quienes en su ausencia durante los periodos vacacionales obligan a mantener la tiendita cerrada.

Los productos allí comercializados son sandia, pepino, mango, jícama, papaya, piña y naranja, además de verduras cocidas como papa, betabel, brócoli y otros tales como salchichas y churritos. Respecto a los dos primeros grupos aseguran, que en lo que va del año su precio ha subido varias veces, propiciando una temporada de ventas bajas comparada con la del año pasado, según indicó en entrevista una de las señoras que atienden el puesto.

“Comparado con el año pasado las ventas hasta el momento están bajas, como casi en una tercera parte (…) yo creo que tiene que ver con la crisis económica”, mencionó.

A pesar de ello, los comerciantes comentan que por comprar la fruta y la verdura “kileada” y mediante pedido (al mayoreo) en el “Mercadito de Ocotlán”, los precios son más accesibles pero no por ello su trabajo se vuelve más redituable. Por ejemplo, algunas frutas frescas que son las que más se han estado comprando como la piña, que ellas compran en 4.20 pesos el kilo, la venden en cuatro o cinco rebanadas de 5 pesos cada una. En el caso de la sandia, la rebanada tiene un costo de 10 a 12 pesos y el mango chico que va desde los 5 hasta los 9 pesos. Pero al momento de calcular las ganancias, descontándole lo del gasto inicial que hacen cada lunes (mismo que equivale a 1,000 o 1,200 pesos), sus ingresos semanales oscilan alrededor de 500 pesos para cada una de las dos, y en ocasiones salen perdiendo esos 200 pesos de más, precisamente porque al volver al mercado se encuentran con el aumento de precios.

“El gasto en la mercancía es al inicio de semana, y de ahí ya vamos surtiendo como vaya el día, porque la fruta tiene que ser fresca, pero ya al final de la semana mi hermana anda rayando unos 500 pesos libres, igual que yo. Y la época en la que menos ganancias tenemos es en tiempo de lluvias”, asevera una de las comerciantes.

Finalmente, las vendedoras comentaron que como parte de los requerimientos formales del Ayuntamiento municipal, cada día realizan el pago de 5 pesos para poder seguir trabajando en la venta de sus productos.

Pymes: trabajar para sobrevivir

Alejandra Valenciano

Los indicadores más recientes sobre la actividad económica en México son positivos y pronostican para este año un crecimiento del 4 al 5 por ciento, según el informe semanal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Dicho informe menciona que el país emprende el proceso de recuperación que pondrá fin a la recesión que desde el año 2008 hace tambalear la economía nacional.

Sin embargo, pese al buen augurio anunciado por la dependencia, en el sector industrial existe la incertidumbre respecto al futuro económico de las pequeñas y medianas empresas (pymes). En este sentido, Roberto Marín, empresario que desde hace 35 años se dedica al ramo de la tapicería, confiesa que de dos años atrás a la fecha ha sentido los duros efectos de la recesión económica; debido a ésta, el poder adquisitivo de la empresa decreció considerablemente y, en consecuencia, el margen de ganancia también tuvo una reducción importante.

“Ahorita no podemos pensar en ganar mucho, trabajamos para sobrevivir. Para seguir teniendo trabajo es necesario mantener los mismo precios de los productos; si los aumentamos, definitivamente perdemos el trabajo. Sin embargo, el costo de los insumos que utilizamos sí sube, y a marcha acelerada. Es algo que frena el crecimiento de tu empresa, así no se puede”, explica.

Respecto al personal que trabaja en la empresa, Roberto lamenta no poder ofrecerles mejores oportunidades laborales, y nostálgicamente recuerda que en años pasados los empleados podían percibir un aumento en su sueldo cada 6 meses: “Ahorita no hay de otra, y ellos son conscientes de la situación. Esto limita el poder adquisitivo de las personas, su consumo, porque lo que ganan no va a la par con los aumentos en los productos básicos".

De prestaciones médicas y vivienda, ni hablar: “Entre más gastos tiene una empresa es más difícil sostenerse. Ahorita los ingresos no dan para eso. En un momento dado no podríamos pagar y quién va venir a solucionar nuestros problemas, si la economía cada vez está peor”, menciona el empresario.

Roberto, que siempre ha trabajado para personas extranjeras con un alto poder económico, comenta que en los últimos años sus clientes también han cambiado: “Antes la gente simplemente contrataba el trabajo sin siquiera solicitar presupuestos, ahora la gente cuida más su dinero, incluso aquellos que tienen mucho. Aún cuando ya tienen un buen tiempo con nosotros, existe la amenaza constante de perder al cliente, que prefiere sacrificar la calidad del producto, para ahorrarse un poco”.

Para los dueños de las pymes, las esperanzas de una mejora en materia económica son escasas y se muestran incrédulos ante los favorables pronósticos gubernamentales. Sin embargo, su única opción es buscar alternativas para mantener activa su empresa, elevar sus utilidades y mejorar las condiciones laborales del personal.

jueves, 6 de mayo de 2010

Un momento de imaginación: en vías de formar al periodista económico

Andrea Preciado

Después de algunas horas de curso en la materia de Periodismo Económico y Financiero, me doy cuenta de que en éste ámbito, son muchas las técnicas que se deben tomar para que, como periodista pueda contar una historia entendible, importante y de interés general y, aunado a lo anterior: evitar caer en el simplismo.

Gran parte de nuestro nuevo entorno se plasma en el factor económico. Economía digital, economía de la información y la comunicación, economía del conocimiento…

De acuerdo con Dominique Wolton, las nuevas formas de comunicación transforman la vida económica en las empresas y obligan a repensar los modos de regulación pública; estas innovaciones repercuten en la cotidianidad ciudadana sin distinción y clasificación alguna. Estamos pues, ante un área de especialización periodística, cuyos contenidos influyen en los criterios que han de formarse en la sociedad.

Especialización porque la información económica puede ser tipo periodística o tipo económica o bien mixta. Pero, ¿a quién se le ocurrió que la economía debía ser compleja?, ¿que para contarla es necesario formular análisis minuciosos que debatan sobre lo que puede sostener y entender un economista frente a un periodista? Al final de cuentas, considero, que la economía, no es un asunto nuevo que conlleve un progresivo aumento de interés por parte del público y se convierta así en un incremento de oferta y demanda de la información en este rubro, sino que desde siempre ha existido este sistema cambiario.

Otra sería la cuestión si no existiera un antes y un después entre Aristóteles, Adam Smith y quizá John Locke, Edmundo Burke y David Ricardo. Conjugar a estos pensadores en una misma época. ¿Qué sería del Periodismo Económico en este contexto? Por un lado, de Aristóteles tendríamos la retórica comunicacional como la búsqueda de todos los medios posibles de fascinación por la palabra y por el otro, el nacimiento de la Economía como factor de estudio y desarrollo social propuesto por Smith. Tal vez el periodismo se regiría por sí solo, se podrían ofrecer nuevas vías de formación profesional sin especialización, o no existiría el debate en las empresas mediáticas al decidir quién es el mejor postor (periodista- economista) para tratar el exigente tema económico.

Pero basta de divagar. La realidad es distinta; ahora la apuesta va para especializar al profesional del periodismo, en quien recae la máxima responsabilidad de profundizar en asuntos complejos de total o medio desconocimiento económico. Por tanto, concluyo: de nuevo estamos ante dos perspectivas: que un periodista económico es primero “periodista”, donde su deber ser, radica en ofrecer productos, oportunos, objetivos y de calidad; en segundo término es “económico” y debe, en este ambiente, orientar a la sociedad hacia un ambiente de confianza que satisfaga las necesidades de información.

En busca del periodista económico

Por Adrián Mariscal

Desde los albores del periodismo económico hasta la fecha, han transcurrido dos siglos en los que todo ha cambiado excepto la concepción en torno al perfil y misión del periodista económico: ese ente siniestro cuyo papel está circunscrito a una rutina de estadísticas y números que en teoría debería descodificar para lograr el entendimiento en su público, pero que no siempre sucede en términos reales; un periodista que intenta entender como economista o viceversa, sujeto a emitir explicaciones de cuestiones técnicas con un lenguaje cotidiano para brindar utilidad a su información de por sí necesaria; y en el final de los casos, ese profesional ininteligible por tradición cuyo título remite a la mezcla de dos conceptos difíciles de coordinar pero con intrínseca relación entre sí: el Periodismo y la Economía.

Y es que, ¿quién dijo que ser periodista económico fuera tarea sencilla?- hasta el momento, difícilmente alguien osaría a simplificar el punto en cuestión, no obstante, existe una problemática inherente a quienes desempeñan esa área, derivada de la escasez de formación especializada del periodista en general, o de la carencia de manejo periodístico de los economistas que lo practican, tachándose a los primeros de ineficaces al momento de profundizar en los temas o dominar aspectos básicos concernientes a la economía, y a los segundos, de incapacidad para traducir la actualidad a un lenguaje comprensible al receptor promedio e indefensión de éste ante actores de la noticia. Siendo así, es menester reiterar la eterna rivalidad entre periodistas y economistas por legitimar su profesión en aras del periodismo económico, debido a que el debate se centra a confrontar el dominio de los temas financieros versus la capacidad para poder transmitirlos, pero pocos han planteado la necesidad de desarrollar ambas cualidades para dar solución a la disputa.

Ante el reto inminente, es sabido que aún no existe un perfil que defina los estatutos de quién puede hacer periodismo económico, así como tampoco una profesionalización académica, salvo el caso de que en los últimos años aparecen en escena las primeras cátedras universitarias, y cursos de corta y larga duración, lo cual sólo es consecuencia de que la realidad cada vez más compleja lanza a la carrera especializada un dardo para que acelere su evolución y se mantenga al ritmo de las situaciones que proporcionan a la economía un papel prioritario en la toma de decisiones de todo ente social.

Entonces queda claro que el buen periodista económico es aquél que cumple con los estatutos del periodismo sin dejar de lado el dominio de los conceptos de economía, por lo que una formación extra según venga el caso no vendría a mal, si tomamos en consideración que el modelo ideal que exige el periodismo económico con el fin de superar las limitaciones actuales, sería un periodista con máster en economía o un economista con formación en periodismo. ¿Cuál de los dos puede obtener el mejor rendimiento?- el tiempo tendrá la última palabra.

Finalmente, lejos de alimentar la rivalidad cada vez más trivial, puesto que lo que está en juego es el acercamiento del periodismo económico al receptor, sostengo que conjugar los enfoques periodísticos y económicos, teóricos y profesionales, así como una sinergia entre instituciones académicas, económicas y de comunicación, será la clave para satisfacer las necesidades informativas de ese público que interactúa con la economía en su día a día sin apenas percatarse de ello, como anclar en la solución de una audiencia en busca del periodista económico

miércoles, 5 de mayo de 2010

Un periodista de números

Por Miriam Pulido Robles

PIB, inflación, porcentaje, cotizaciones, son palabras comunes en la sección de Economía de cualquier medio de comunicación, quizá esta es la menos comprendida por la mayoría de la audiencia, ¿por qué será?

En repetidas ocasiones al leer una noticia económica o alguna que tenga que ver con cifras podemos caer en la ambigüedad de su estructura y sólo ver números que no expresen una realidad cercana a nuestra vida. El problema no está en la forma de tratar el tema, la redacción o la falta de interés tanto del periodista como del lector en el punto de la nota, sino en la función real en la que podemos aplicar dicha información.

Todos los temas que se presentan en un medio de comunicación siempre tienen que tener un fácil entendimiento y una aplicación útil en la vida del lector o radioescucha, de esta forma el periodismo económico es un tema elitista, usa términos, cifras y adjetivos que van dirigidos a un sector especial, el cual le interesa el tema, sabe del tema y busca una aplicación en su cotidianidad.

No todos los periodistas pueden ser periodistas económicos; para mí es una especialidad, si bien todos tenemos un conocimiento básico en temas económicos, no es suficiente para aclarar totalmente al usuario del medio los términos utilizados en su noticia.

La formación de un periodista de economía tiene que estar enfatizada en el manejo de este tipo de temas, también en la redacción y principalmente en el compromiso con la sociedad, sea cual sea la sección del medio para en que trabaje. Se ha dicho que un economista puede ser mejor periodista que el estudioso del periodismo, sólo faltaría un curso de redacción para que este economista entienda la producción de noticias.

Otra opción es la formación de periodistas especializados, con un curso de economía que pueda entender, digerir y explicar en sus textos la actividad social.

El perfil del periodista económico se va formando según este comience a hacer su camino en la profesión, es para quien le interese y se desenvuelva exitosamente, quien se responsabilice de hacer de calidad y sencillo su trabajo.

Economistas contra periodistas en el periodismo: ¿es un debate?

Martha Garín Montes

El periodismo económico no conforme con provocar polémica en su contenido y tratamiento de la información, genera problemas también en el ámbito académico, y el mayor problema en el que se enfoca es: la especialización del periodista económico y la competencia entre periodistas y economistas.

Varios artículos, que hablan sobre el tema problematizan en base al enfrentamiento en profesionales, por ejemplo Ángel Arrese y Alfonso Vara, proponen que una manera de resolver el problema del perfil profesional sobre el tema, es enfrentar al periodista con el economista.

Sin embargo, hay problemas mayores que solo la competencia entre profesionales y la capacidad de los mismos sobre el tema, como la invasión de campos de acción. Cada profesional está preparado para competir con sus respectivos colegas en su campo de trabajo específico, me resulta un poco inútil pensar en la posible competencia entre profesionales, puesto que si bien es necesaria la especialización del periodismo, esta se puede lograr sin necesidad de haber cursado una carrera de tipo económica.

Cada profesional puede explotarse según su formación académica, por ejemplo el periodista realizará su función informativa al interpretar determinada situación en la economía, más es muy probable que no esté capacitado para proponer una solución a dicho problema, es decir es capaz de interpretar socialmente hablando, y a nivel lingüístico algún fenómeno económico, mientras que el economista está capacitado para proponer soluciones a dicha situación económica, pues éste realizará un análisis más a fondo.

Esto no quiere decir que cada individuo esté limitado por su formación académica, simplemente se trata de diferenciar en qué campo se puede explotar más la capacidad de cada profesional y no confundir sus funciones, aunque ellas, propuestas por un paradigma académico, son un límite.

La preparación y la especialización del periodista en un tema determinado es la opción más lógica para el periodismo económico, pues se sigue tratando de periodismo, un tipo especializado, el mismo nombre lo dice: periodismo especializado, requiere a un periodista especializado.

lunes, 3 de mayo de 2010

Grecia colapsada. Las lecciones de Platón

Los disturbios en Atenas y Tesalónica el sábado 1 en el Día Internacional del Trabajo son apenas una muestra mínima del estado de tensión en un país asfixiado por la debacle de sus finanzas públicas. Su deuda es de 300.000 millones de euros, equivalente a 115% de su producción. Es decir, debe mucho más de lo que produce. Y su déficit público es del 13,6%. Es la diferencia entre sus ingresos y sus gastos. Gasta más de lo que ingresa. Antes de finales de este año Grecia debe devolver 30.000 millones de euros. El país del nacimiento de la filosofía sencillamente explotó cuando ya no pudo seguir viviendo por encima de sus posibilidades.

En forma urgente Grecia necesita para ir saliendo del paso la suma de 45.000 millones euros. El Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea le han puesto condiciones para la ayuda. Son conocidas. Se trata de duras medidas de austeridad. El gobierno del socialista Giorgios Papandreu se comprometió hasta ahora a congelar los salarios, supresión de pagos extraordinarios a funcionarios públicos, el aumento de la edad jubilatoria de 61 a 63 años, aumento del IVA, incremento de los impuestos a los cigarrillos, bebidas alcohólicas y combustible además de a los grandes inmuebles, autos de lujo, yates y altos salarios.

Si Grecia no recibe una ayuda rápida puede entrar en cesación de pagos y afectar la estabilidad de otros países con sus finanzas también endebles como Portugal. Es la crisis más grave desde la instauración del euro el 1 de enero de 1999. La crisis griega ya comenzó a manifestar sus síntomas de gravedad hace dos meses y la tardanza en reaccionar por parte de la Eurozona ( 16 países que componen el euro) ya ha recibido críticas por parte de Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea. Además se ha percibido la reticencia de los ciudadanos de varios países en acudir a la ayuda, como el caso de los alemanes que retraso el acuerdo entre la Eurozona y Grecia.

Se calcula que en realidad el paquete total necesario, dado el descalabro griego, será al menos de 130.000 millones de dólares en los próximos tres años. El miércoles 5 Papandreu anunciará el conjunto de medidas de austeridad y los sindicatos amenazan con una huelga general de protesta. La BBC informaba el sábado 1 que al menos el 50% de la población griega está dispuesta a salir a la calle para protestar contra el congelamiento de los salarios y los aumentos de impuestos.

Platón ( 427 A.C.-347 A.C.), uno de los clásicos de la filosofía griega explicaba que el ser humano está encerrado encadenado en una caverna y sólo ve las sombras que se proyectan en las paredes y cree que las mismas son la realidad. Recién cuando se libera de las cadenas y sale de la caverna observa la realidad tal cual es.

A los griegos de hoy les paso lo que al ser humano de Platón. Vivieron de mentiras. Por ejemplo, durante bastante tiempo sus gobernantes mintieron a la Unión Europea sobre el déficit real. Decían que no superaba el 4%. Era un engaño burdo. Al estallar la crisis se reconoció que era el triple. Al vivir en la mentira se postergaron las medidas. Y hoy están al borde del abismo.

Carlos Martini

Sociólogo. Periodista. Docente.

Fuente: Paraguay.com Ver original aquí